Inicio Destacados Nuestra clase media en peligro

Nuestra clase media en peligro

55
1065 Return of partnership income blank with dollar bills, calculator and pen on calendar page with marked 15th April. Tax period concept. IRS Internal Revenue Service

Juan Carlos Núñez Armas*

¿Y tú de qué clases social eres? Si estás leyendo esto en un dispositivo electrónico, tienes un negocio independiente o trabajas en una empresa privada o para el gobierno, seguro eres de clase media. En días pasados el Inegi publicó su estudio Cuantificando la Clase Media en México 2010-2020 que en un planteamiento muy elaborado, se propone aportar ideas para el debate y generar conocimiento, cambiando la metodología e identificando los grupos de hogares por características similares en cuanto a aspectos de hábitos de consumo y actividades. El esfuerzo de Inegi logra un estudio que cumple plenamente con sus objetivos.

Así, sabemos que en México, en 2018, había 816 mil 310 personas que eran ricas y descendieron, en el 2020, a clase media. Por su parte, la clase media disminuyó en 6 millones 270 mil 536 personas y la clase baja se incrementó en 8 millones 755 mil 912. Inegi establece como criterio que un hogar en la clase media tiene un ingreso promedio familiar $22 mil 297 pesos.

No existe un concepto único de qué es clase media. Sin embargo, hay esfuerzos serios por establecer criterios económicos para identificarla. Por ejemplo, el Banco Mundial habla de clase media, vulnerable y pobre y las define por niveles de ingreso per cápita.  Según sus parámetros la clase media gana entre 13 y 70 dólares americanos, es decir, con un tipo de cambio de 20.85, entre $271 y $1,460 pesos diarios, lo que representa entre $8,131 y $43,785 pesos mensuales. Por otra parte, la concepción que parece más aceptada es aquella que establece que una persona de clase media es la que tiene baja probabilidad de caer en pobreza, pero (todavía) no es rica.

No perdamos de vista que suele tenerse una concepción equivocada sobre la clase media. Algunas personas con ingresos que los colocan en el rango de ricos, piensan que tiene un salario promedio y se consideran de clase media, mientras muchas personas que, por su ingreso y condiciones laborales, pertenecen a la clase baja (según criterios de Inegi) consideran que son clase media. Lo real es que el 84% no tiene seguridad laboral o un sueldo que le permita satisfacer sus necesidades y, sin embargo, insisto, el 61% se dice de clase media.

Un integrante de clase media es muy probable que tenga computadora, gaste en alimentos fuera del hogar hasta $ 4,380 pesos mensuales; en la familia al menos uno de sus integrantes tiene un trabajo estable; las/os jefas/es de familia tiene estudios de nivel medio superior (por lo menos) y sus hijos asisten a la escuela pública.  Los clasemedieros son el motor de la economía, suelen autoemplearse, o trabajan en la micro y pequeña empresa, también en negocios familiares. Han logrado su posición con mucho esfuerzo y sacrificio, además de que aportan impuestos por ser contribuyentes cautivos.

En el Estado de México hay más de 8 millones 342 mil 500 personas consideradas en pobreza (CONEVAL), y de clase media se calcula son 7 millones 969 mil 444, eso lleva a plantearnos ¿cuál es la política pública que atiende a la clase media? Sabemos que para los más vulnerables se hacen transferencias, a través de programas sociales, para dar una percepción de estabilidad financiera, pero hay que tener presente que éstas debieran ser de carácter temporal, un apoyo que les diera el “primer empujón” hacia la autosuficiencia financiera que les ayude a salir de esa condición.

Comparto la opinión de diversos analistas de que la clase media está en peligro de extinción. Que podría tener varias causas como la inseguridad y la pandemia, pero en el caso específico de México, la ausencia de una política de movilidad social. No se percibe una agenda económica específica para esta clase, una agenda que tuviera como objetivo fomentar la innovación y el emprendedurismo, entre otros.

La clase media necesita también incrementar su nivel educativo que hoy, en promedio, aparece con educación media superior. Aumentar sus años de estudio incrementa la posibilidad de acrecentar su salario. Este grupo social necesita establecer una coalición política que le permita hacer negocios, desarrollarse creando empleos y disminuir su carga fiscal. Por su parte, el papel del Estado debiera ser proveer servicios públicos de calidad, combatir los monopolios que impiden el desarrollo de nuevas empresas y oponerse, hasta el exterminio, al capitalismo de cuates, origen de fortunas mal habidas en un contubernio corrupto funcionarios públicos-empresarios comodinos.

Aquí está el reto de las autoridades que están por asumir sus responsabilidades, especialmente para gobernadores que se estrenaron en fechas recientes. Específicamente, al ser el partido mayoritario, Morena tendría que redefinir su posición frente a las clases medias.  Ante el permanente ataque del presidente que las ha denostado, un día sí y otro también, porque sabe que éstas lo pueden derrotar si actúan decididamente.

Por su parte, los partidos opositores deben tener una narrativa que resulte atractiva para la clase media, sin descuidar sus mercados tradicionales, para incentivar la activación política de este grupo social. Quienes nos interesamos en la política no debemos olvidar que una característica principal, que las/os analistas atribuyen a la clase media, no es su nivel de ingreso ni siquiera sus hábitos de consumo, ser clasemediero, fundamentalmente, significa tener la aspiración de vivir mejor, la firme convicción de aspirar a más (en salud, educación, esparcimiento, cultura, etc.).  Esa es la apuesta, tener un país de clases medias garantiza que aspiremos a crecer constantemente en la búsqueda de mejorar, mejorar, mejorar.

Para la clase alta, finalizo recordando una frase que escuché a los argentinos: “los presidentes cambian cada seis años, pero los invitados al palacio nacional son los mismos”.

El autor es Maestro en Administración Pública y Política Pública por ITESM. Y Máster en Comunicación y Marketing Político por la UNIR.

Twitter @juancarlosMX17

Facebook Juan Carlos Núñez Armas

Comentarios

comentarios