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La alternancia de los gobiernos municipales: entre la improvisación y la decepción

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Redacción

Toluca, Edomex; 2 de diciembre de 2019.- La semana que comienza, estará caracterizada por el primer informe de gobierno de los 125 presidentes municipales mexiquenses. A once meses del inicio de su mandato, la expectativa ciudadana en una inmensa mayoría de gobiernos locales, se ha convertido en una deslucida decepción por las peores prácticas de la gestión pública.

El triunfo abrumador de Morena que llevó a liderazgos políticos a gobernar sus municipios, también ha demostrado su incapacidad en la administración pública o la improvisación en su toma de decisiones con resultados desfavorables.

En otros casos, la prevalencia del PRI o del PAN tampoco ha sido positiva para afrontar los desafíos, o bien, atender las necesidades sociales más apremiantes.

En el primer trimestre del año, al menos veinte alcaldes salieron a denunciar un caos en el ejercicio de los gobiernos municipales salientes.

Un marcado desorden financiero y una incapacidad para cumplir sus promesas de campaña, anticipaba ya los argumentos para estar por debajo de las esperanzas construidas.

En el caso de los alcaldes de Morena, muchos han apostado a la popularidad del presidente Andrés Manuel López Obrador para vincular sus acciones de gobierno con el primer mandatario y su alto grado de aprobación ciudadana.

Un ejemplo de ello, es la alcaldesa de Naucalpan, Patricia Durán Reveles, quien ha presumido como uno de sus mayores logros, la construcción de la Universidad Pública de Naucalpan -una promesa de campaña-, la cual se edificará en un predio que fue donado previamente por López Obrador en una conferencia mañanera.

Para la construcción de la universidad, se invertirán 32 millones de pesos, en dos etapas que permitirán establecer dicha institución de educación superior en el rancho denominado “Los Tres García” decomisado en 2011 al crimen organizado.

En los hechos, la administración pública municipal de Durán se ha visto colapsada por constantes cambios en su gabinete de trabajo. Desde el secretario de seguridad, hasta el secretario de gobierno y el secretario del ayuntamiento.

Asimismo, a pesar de una deuda heredada por el anterior gobierno de más de 3 mil millones de pesos, tampoco se conocen hasta el momento acciones en contra del anterior presidente municipal, el panista Edgar Olvera Higuera.

En tres áreas del gobierno, se detectó una excesiva nómina de asesores. Por ejemplo, en la presidencia municipal tiene adscritos a una decena de asesores con un salario de 29 mil 237 pesos mensuales más gratificaciones y primas; cuatro con salarios de 25 mil pesos; 3 con 20 mil pesos y uno más con un sueldo de 30 mil pesos mensuales más prima y gratificación.

En la Secretaría de Gobierno de Naucalpan, se identificó una docena de asesores con sueldos que van de los 20 a los 29 mil 292 pesos más gratificaciones. Y en la Secretaría del Ayuntamiento, la escandalosa cifra de 102 asesores con salarios que van de los cuatro a los 30 mil pesos.

La nómina es un tema de excesos en casi todos los gobiernos municipales. El cabildo de Zinacantepec cuenta con un equipo de asesores de 67 personas caracterizada por su escasa instrucción académica, cuyos salarios netos implican un gasto mensual de 425 mil 545 pesos, y una nómina anual que rebasa los 5 millones 106 mil pesos.

En paralelo, los quince integrantes del cabildo tienen en sus percepciones mayores ingresos mensualmente, en comparación con su equipo de asesores. Entre el alcalde, la síndico y los regidores, se suman salarios netos por 504 mil 510 pesos mensualmente y cerca de 6 millones 54 mil 123 pesos anualmente.

El Ayuntamiento de Zinacantepec, encabezado por el presidente municipal Gerardo Nava, ha gastado en los primeros nueve meses del año poco más de 5 millones 272 mil pesos en el rubro de servicios oficiales; es decir, los distintos eventos cívicos, festividades sociales y actividades turísticas promovidas por el gobierno local.

Por ejemplo, en los gastos de orden social y cultural se han destinado 4 millones 774 mil; seguido de espectáculos cívicos y culturales con 3 millones 87 mil pesos; además de gastos de ceremonias oficiales, donde se han ejercido un millón 686 mil pesos.

Mientras que en materia de gastos destinados a la difusión por radio, televisión y otros medios sobre programas y actividades gubernamentales, se han invertido dos millones 166 mil pesos, hasta el pasado mes de septiembre.

 

Eventos sociales. Los gastos millonarios.

Otro caso emblemático en gasto de eventos públicos, lo representa el municipio de Tlalnepantla, cuyo presidente municipal Raciel Pérez, ejerció un gasto entre enero y septiembre del presente año, por más de 47 millones 487 mil pesos en la celebración de actos públicos, eventos cívicos o festivales sociales.

Entre los gastos más onerosos se identificó el Grito de Independencia, cuyo evento musical ascendió a un millón 925 mil pesos; además del servicio integral con un presupuesto de 561 mil 492 pesos; el servicio de luces para el festejo del 15 de septiembre con un gasto de 255 mil 200 pesos. En total, casi 3 millones de pesos en apenas una noche festiva.

Con motivo del Día de las Madres, se determinó la compra de diversos artículos (de los cuales no se específica su objeto), que se entregaron en eventos realizados los días 9, 11, 12, 13 y 14 de mayo en diversas comunidades del municipio, con un costo de un millón 666 mil 833 pesos. También se incluyó un desayuno para mil 500 personas, con una erogación de 546 mil 940 pesos; además de un servicio de producción por el cual se pagó 371 mil 780 pesos.

Y para el Día del Maestro, se compraron cuatro vehículos compactos tipo Beat, los cuales representaron un presupuesto de 716 mil 400 pesos; además de la adquisición de tazas sublimadas, con una compra que ascendió a 263 mil 900 pesos.

El cinco veces presidente municipal de Villa Victoria, el priísta Mario Santana Carbajal, también es afecto al gasto en actos públicos y cívicos. En apenas ocho meses, entre enero y agosto pasados, destinó alrededor de 8 millones 105 mil 863 pesos para diversas actividades públicas. Así, por ejemplo, se asignó un monto de 5 millones 946 mil 257 pesos, en gastos de ceremonias oficiales y de orden social; un millón 727 mil 748 pesos, que fueron utilizados para la compra de insumos, productos alimenticios, y bebidas (refrescos y agua embotellada); y 431 mil 858 pesos en espectáculos cívicos y culturales para fomentar la identidad ciudadana.

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