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El Manual de Maquiavelo 18-09-2020

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Francisco Ledesma / El reparto del poder político

Con la reciente propuesta enviada por el gobernador del Estado de México, Alfredo Del Mazo para reestructurar su gabinete, es indispensable entender que la creación o eliminación de secretarías en el gabinete es una práctica común entre la clase gobernante que transita por tres distintas posibilidades: atender una demanda social, cumplir con las componendas del poder político y el empoderamiento de figuras públicas de manera coyuntural. Se trata, en esencia, del reparto del poder político.

El sexenio de Arturo Montiel se caracterizó por una andanada de cambios en su gabinete, así como por la creación de secretarías para realizar el pago de facturas políticas que le permitieran sostener una mayor ascendencia política durante su mandato.

Entre las más significativas, surgió la Secretaría de Salud -que era un instituto- en manos de Guillermo Ortiz Solalinde. Mientras que, en diciembre de 2001, Montiel diseñó la creación de la Secretaría de Desarrollo Social, cuyo primer titular fue Enrique Jacob. Hoy uno de los sobrevivientes de la clase política del Valle de México por cuatro sexenios.

En ese mismo mes, diciembre de 2001, se configuró la Secretaría de Desarrollo Metropolitano, a cargo de personajes como Gustavo Cárdenas y Jorge Torres Rodríguez, un área gubernamental que carecía de recursos públicos, pero pretendía incidir en el diseño de políticas públicas metropolitanas. Su vigencia prevaleció por casi tres sexenios. Eruviel Ávila la suprimió.

Otra secretaría creada en el montielato fue la Secretaría de Turismo, que surgió de la reducida Secretaría de Desarrollo Económico y fue un traje a la medida de Laura Barrera, quien ocupó esa cartera en dos ocasiones distintas.

Montiel Rojas se dio tiempo para unir las Secretarías de Finanzas y de Administración, cuyo primer titular fue Luis Enrique Miranda Nava.

En el mismo sexenio, la Secretaría de Comunicaciones se fragmentó para dar paso a la Secretaría del Transporte -que 10 años más tarde sería la de Movilidad-, que asumió Fernando Maldonado. Una más fue la creación de la Secretaría de Agua y Obra Pública -desprendida de la Secretaría de Desarrollo Urbano-, que el entonces mandatario confió a Benjamín Fournier. Ambos, Maldonado y Fournier, fueron parte de un gabinete de transición con el entonces gobernador, Enrique Peña Nieto.

En el sexenio de Peña Nieto, la Dirección de Seguridad Pública ascendió a la Agencia de Seguridad Estatal, que encabezó Wilfrido Robledo. Mientras que el Instituto de la Mujer se configuró en el Consejo Estatal de la Mujer y Bienestar Social, a cargo de la especialista en ecología, Arlette López Trujillo.

El eruvielato no fue la excepción. Atendiendo a una promesa de campaña creó la Secretaría de Seguridad para Salvador Neme. La secretaría se redujo a Comisión, cuando el peñismo ocupó Los Pinos, y la seguridad pública estuvo bajo la conducción de la Secretaría de Gobernación.

El ecatepense empoderó la Consejería Jurídica, que anteriormente era una subsecretaría dentro de la Secretaría General de Gobierno. Allí se designó a Luz María Zarza Delgado, siendo una de las figuras más influyentes del gabinete.

A mitad del sexenio suprimió la Secretaría de Desarrollo Metropolitano para unirla a Desarrollo Urbano. Y tuvo margen para crear la Secretaría de Cultura y Deporte, ambos eran institutos dependientes de la Secretaría de Educación.

Para Erasto Martínez, uno de sus más cercanos colaboradores, diseñó la Secretaría de Infraestructura, que surgió de la fusión de Comunicaciones y Obra Pública. Esa misma dependencia, volvió a dividirse en la víspera sexenal de Alfredo Del Mazo.

Y con el inicio del sexenio delmacista regresó la Secretaría de Seguridad; mientras que la Consejería Jurídica se convirtió en la Secretaría de Justicia y Derechos Humanos.

Ahora, la nueva propuesta, que será aprobada sin contratiempos, convertirá el Consejo Estatal de la Mujer en Secretaría. Fusionará Cultura y Turismo; Desarrollo Urbano y Obra Pública; y regresará a su origen a Comunicaciones y Transportes. Desarrollo Agropecuario sólo será la Secretaría del Campo.

La encomienda legal, permitirá ejecutar decisiones políticas para ajustar las piezas del gabinete actual, integrar a figuras hoy ausentes de la toma de decisiones y permitirá atender demandas sociales con inmediatez.

A la mitad del sexenio, más allá de los resultados que puedan ofrecer las nuevas secretarías, se trata de establecer un diseño estructural en las que Del Mazo puede empoderar a parte de su equipo de trabajo, y alistar la sucesión gubernamental.

La tenebra

Los excesos por repartir cargos políticos se tocaron en el sexenio montielista, ahí hasta se crearon tres municipios: Luvianos, San José del Rincón y Tonanitla. La misma estrategia resuelta por el morenista, Higinio Martínez, quien ahora pretende dividir Ciudad Azteca del municipio de Ecatepec, cuna del eruvielismo.

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