UAEMex, a un año del paro estudiantil que cimbró las estructuras uaemitas

Francisco Ledesma

Toluca, Edomex; 30 de abril de 2026.- Este jueves 30 de abril, se cumple un año de haberse iniciado el paro estudiantil que cimbró la disciplina de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex), cuando las Facultades de Artes y de Humanidades determinaron una suspensión de actividades académicas, bajo la exigencia de la renuncia de Carlos Eduardo Barrera Díaz, entonces rector uaemita; además de la cancelación del proceso electivo que estaba en su etapa final con la eventual imposición de Eréndira Fierro Moreno, como aspirante oficialista de la institución.

Tras ese paro de labores, el 6 de mayo se suscitó una marcha convocada por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales que terminó en la toma de instalaciones del edificio de rectoría de la UAEMex, y un paro extendido que proliferó en las 21 Facultades y el Instituto de Ciencias Agropecuarias y Rurales, además de una decena de Centros Universitarios y Unidades Académicas Profesionales.

El sábado 10 de mayo, se registró un mayor colapso estructural desde la rectoría universitaria. Se determinó la cancelación de la auscultación cualitativa que se realizaría el lunes 12 de mayo en los diferentes espacios académicos de la UAEMex. Y por la tarde de ese mismo sábado, Eréndira Fierro anunció la renuncia a su aspiración a rectora de la Autónoma mexiquense.

La cúspide en la exigencia del denominado Enjambre Estudiantil Unificado (EEU) aconteció el miércoles 13 de mayo, cuando Carlos Eduardo Barrera Díaz renunció a su cargo de rector de la UAEMex, a escasas horas de que concluyera su mandato. Por decisión del Consejo Universitario, se eligió a Isidro Rogel Fajardo como encargado del despacho de la UAEMex.

En los meses de mayo y junio, la tensión universitaria condujo a modificar las reglas estatutarias para la elección de la rectoría, por exigencia del movimiento estudiantil, que mantenía ocupadas las instalaciones de la rectoría; y de la mayoría de los espacios académicos del nivel superior de la ciudad de Toluca.

Fue en julio, cuando se reactivó el proceso electivo con la participación de Laura Benhumea, María José Bernáldez, Maricruz Moreno Zagal, Dolores Durán y Patricia Zarza, esta última fue quien resultó elegida bajo las nuevas reglas estatutarias que deberán consolidarse en una futura reforma universitaria.

Desde el pasado mes de julio, Patricia Zarza Delgado asumió el cargo de rectora en la UAEMex, con un desafío profundo por delante: atender las demandas del paro estudiantil que impactaban en otras carencias institucionales, tales como la gratuidad de la educación media superior y superior, instalar comedores comunitarios, atender el deterioro de la infraestructura académica, la falta de transparencia en los procesos administrativos, expedientes acumulados relacionados con acoso sexual y escolar; así como la falta de democracia en sus procesos electivos.

A lo largo de los últimos meses, Patricia Zarza enlistó diversas estrategias con el propósito de contener las inconformidades del movimiento estudiantil cuyas demandas fueron una herramienta indiscutible para alcanzar lo que parecía insalvable: evitar la imposición de Eréndira Fierro en el proceso sucesorio.

A partir del mes de agosto, presentó a su gabinete universitario con tres características singulares: ninguno de los funcionarios de primer nivel tenía antecedentes de haber ocupado posiciones clave con exrectores uaemitas; se trató de un gabinete mayoritariamente ocupado por mujeres; además del cambio de denominación en algunas secretarías, incluida la creación de la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Cuidados.

Puso en marcha un Programa de Acción Inmediata, implementado en los primeros 140 días de su gestión, con el propósito de atender acciones emergentes que dieran muestra de su voluntad política para dar respuestas a las demandas estudiantiles; además de comprometerse a incluir en el Plan Rector de Desarrollo Institucional, el resto de las exigencias plasmadas en el pliego petitorio general presentado por el Enjambre Estudiantil Unificado.

Una acción adicional, es la construcción de una iniciativa de reforma a la Ley de la UAEMex, que se ha consolidado mediante la participación de la comunidad universitaria, la cual podría ser remitida a la titular del Poder Ejecutivo, para que desde ahí, sea enviada al Poder Legislativo, para su eventual discusión y aprobación previo al año electoral del 2027.

Sin embargo, en las últimas semanas, ha regresado la tensión a distintos espacios académicos, con el paro de labores en los Centros Universitarios de Texcoco y Nezahualcóyotl; además de la destitución del encargado del despacho en la Facultad de Derecho, lo que deja en evidencia que no todas las demandas de la comunidad se han resuelto a doce meses de distancia.

A esta coyuntura, se agrega que, hasta el momento no se conoce con precisión el proyecto ejecutivo del Centro Cultural Universitario que se determinó sería instaurado en las instalaciones del edificio de rectoría, espacio donde el Enjambre Estudiantil Unificado consideró necesario habilitar áreas para la difusión de la lectura, la cultura, el teatro, las artes y las ciencias, en productos que emanen de estudiantes y docentes de la institución.

El movimiento estudiantil dejó secuelas inacabadas, porque prevalecen ahí carencias, abusos y excesos que no pueden revertirse por mera voluntad política, o exigencias que no pueden ser resueltas en un corto plazo, ya sea por la limitación de recursos presupuestales, materiales y humanos; o bien, porque romper inercias no resulta una acción tan inmediata, pero que no deja espacio para el olvido, el desprecio o la desmemoria.