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Ecléctica 29-07-20

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 Por los caminos del sur… otro negocio carretero a manos privadas

Por Israel Dávila

Uno de los contratos más lucrativos que otorgará el gobierno de Alfredo Del Mazo durante su administración, está a punto de adjudicarse. Se trata del proyecto para la rehabilitación, conservación y mantenimiento de “los caminos del sur” del Estado de México. La empresa que triunfe en el proceso de licitación firmará un contrato por más de 15 mil 809 millones de pesos, que le pagará el gobierno mexiquense durante los próximos 12 años.

El próximo martes 4 de agosto, se realizará la apertura de las ofertas económicas, que presentaron los tres consorcios que se disputan el contrato, y se dará el resultado de la evaluación de las propuestas técnicas que presentaron el pasado 3 de julio, conforme a las bases del concurso de licitación.

A pesar de la contingencia sanitaria, el proceso de licitación se ha desarrollado conforme a lo programado y su desarrollo se ha transparentado paso por paso, como lo ordenó la Legislatura mexiquense, en diciembre pasado, cuando autorizó la iniciativa que envió Alfredo Del Mazo para entregar este proyecto a la iniciativa privada mediante el esquema de Asociación Público-Privada (APP).

Este proyecto contempla la rehabilitación, conservación y mantenimiento de más de mil 630 kilómetros de 82 caminos de 45 municipios del sur del estado.  Durante los primeros dos años, la empresa ganadora tendrá que invertir más de cinco mil millones de pesos para rehabilitar los caminos –que hoy, en su mayoría, están muy deteriorados– y debe dejarlos en óptimas condiciones; en los diez años subsecuentes, solo tendrá que darles mantenimiento y conservarlos en buen estado.

De acuerdo con los estudios financieros elaborados, los trabajos implicarían una inversión superior a los 4 mil millones de pesos, pero el gobierno de Alfredo Del Mazo analizó el costo- beneficio del proyecto bajo el esquema de APP y optó por entregar a la iniciativa privada esta responsabilidad, a sabiendas de que el Estado terminará pagando más por las obras, pero a cambio tendrá mayor disponibilidad de recursos en el corto plazo para destinarlo a otras obras o acciones.

Las corridas financieras hechas señalan que, en el primer año del contrato, el gobierno mexiquense pagará una contraprestación a la empresa que gane  por 111 millones 891 mil pesos, cifra que puede variar de acuerdo con el porcentaje de la inflación. En el segundo año, desembolsará 617 millones 952 mil pesos, pero a partir del tercer año y hasta el doceavo, pagará una contraprestación anual de mil 508 millones de pesos.

Es decir, que la empresa ganadora, en un inicio se tendrá que endeudar para realizar la inversión que se requiere para los trabajos, pero a la conclusión del contrato se habrá embolsado una ganancia de al menos 5 mil millones de pesos, según los expertos, ya descontando pagos de intereses, fianzas y de los propios gastos que implique la APP.

Aunque una veintena de constructoras se interesaron en el proyecto, sólo tres entregaron ofertas técnicas y económicas.

La primera es la constructora VISE. S.A de C. V.  propiedad de Santiago Villanueva, un empresario guanajuatense vinculado con gobiernos panistas. Esta empresa ha desarrollado varios proyectos carreteros principalmente en el Bajío y el Occidente del país y actualmente se encarga de la Rehabilitación y Mantenimiento del tramo Atlacomulco-Maravatio.  VISE ganó en 2017 una licitación para la segunda pista de proyecto aeroportuario de Texcoco, pero por la cancelación de la obra fue indemnizada. Ofreció participar en la construcción del aeropuerto de Santa Lucía, lo cual no se ha concretado.

El segundo participante es Alfa, Proveedores y Contratistas, una constructora filial del grupo Aristos, del poblano José Abed. Esta empresa, que principalmente genera infraestructura en Puebla, ya tiene antecedentes en el Estado de México pues participó en la construcción del Mexicable, el primer sistema de transporte por teleférico que Eruviel Ávila instaló en Ecatepec.

El tercer concursante es API Movilidad, con orígenes en España. Hace un par de años ganó una licitación en México en sociedad con Prodemex, de Olegario Vázquez Raña, para la construcción y operación de una autopista  de Matehuala a Saltillo, en Coahuila.

Prodemex ha sido una de las contratistas predilectas de los gobiernos mexiquenses en antaño, pues ha hecho jugosos negocios en la entidad con proyectos similares, como el PPS Carretero y el PPS de rehabilitación y conservación de la vialidad Las Torres en el Valle de Toluca, proyectos por los que recibe cientos de millones de pesos anuales del erario mexiquense.

Habrá que ver si el tercer concursante, API Movilidad, es o no una fachada de Prodemex en esta licitación.

Otro dato que llama la atención es que su representante en la licitación es  Luis Eduardo Baez Macías, quien se trabajaba en el área de coordinación de proyectos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que encabezaba el finado, Gerardo Ruiz Esparza.

Las respuestas a esta incógnita, las conoceremos pronto, tras la apertura de las ofertas económicas programadas para el próximo 4 de agosto.

Una semana después, la Junta de Caminos del Estado de México, quien lanzó la licitación,  evaluará las condiciones ofrecidas por los tres participantes, y el 11 de agosto finalmente emitirá su fallo y asignará las obras.

Para el 9 de septiembre está considerada la firma del contrato y dos meses después se hará la entrega formal de los caminos a la empresa ganadora para que inicie de inmediato los trabajos.

 

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