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Toluca, Edomex. 09 de agosto de 2018.- Elba Esther Gordillo siempre fue una aliada política de la clase gobernante del Estado de México. Surgida del magisterio federal, emergió con liderazgo como docente en Nezahualcóyotl. Desde ahí se vinculó con Manuel Camacho Solís -tutor político del próximo canciller, Marcelo Ebrard- para ser ungida como líder del SNTE en el mandato de Carlos Salinas de Gortari. Elba Esther, sin embargo, nunca se desvinculó del Grupo Atlacomulco, cuya relación mutua les llevó por caminos paralelos en su prevalencia en la toma de decisiones del poder público, hasta hace escasos seis años.

En el sexenio de Vicente Fox, Elba Esther se convirtió en una aliada política del exgobernador Arturo Montiel. En plena disputa por la hegemonía legislativa de San Lázaro, fue defenestrada por el entonces dirigente nacional, Roberto Madrazo, para ser sustituida por otro mexiquense: Emilio Chuayffet, como coordinador de los diputados federales. Un episodio que derivó en la salida de Alfredo Del Mazo González de la bancada priísta. Desde entonces, Elba Esther Gordillo apoyó las aspiraciones presidenciales de Montiel, hasta que fue alcanzado por los escándalos de su riqueza patrimonial. En esa larga travesía, Gordillo apoyó a Enrique Peña Nieto en su intento por convertirse en gobernador del Estado de México con el apoyo del magisterio.

A lo largo de seis años, aunque cercana a Felipe Calderón, la lideresa magisterial siempre respaldó el sueño presidencial de Peña Nieto, y con ello posibilitar el regreso del PRI a Los Pinos, como una connivencia favorable para ambos. No obstante, en marzo de 2011, Elba Esther marcó su primer distanciamiento con Peña Nieto; cuando el segundo impulsaba la candidatura de Alfredo Del Mazo; y la primera -arropaba a Montiel- en respaldo a la aspiración de Eruviel Ávila, a la postre gobernador del estado. Aunque Gordillo fue artífice de la campaña electoral de Eruviel, la afrenta con el peñismo la marcaría hacia los años por delante en su travesía política.

Con la candidatura presidencial del PRI en la bolsa, Peña Nieto rompió con Gordillo, y obligó a Nueva Alianza a competir en solitario en la elección de 2012. Y ya como presidente electo, cuando Enrique Peña mostró pinceladas de la reforma educativa y la evaluación docente, Gordillo mostró su resistencia, su rechazo y su inconformidad con el gobierno entrante. La respuesta vino de inmediato: en febrero de 2013, con apenas dos meses como presidente de México, Peña instrumentó el encarcelamiento de Elba Esther, quien perdió su ascendencia sindical, la hegemonía del partido que había creado y padeció la persecución del régimen que la empoderó durante los últimos 25 años.

En la víspera, Gordillo y su equipo cercano, tuvieron un apoyo abierto a dos proyectos opuestos al peñismo. Hace un año, mostraron su respaldo a la candidatura de Delfina Gómez como candidata a gobernadora del estado. En la elección más reciente, su operación política fue abierta y a favor de Andrés Manuel López Obrador. Al final, Elba Esther encontró un canal de encuentro con el candidato de la izquierda: la derogación de la reforma educativa. Como corolario de un gobierno fracasado, Gordillo ha logrado su libertad absoluta frente a las acusaciones por lavado de dinero, una investigación que habían fincado dos hombres de resultados negativos: Alfredo Castillo -hoy al frente de la Conade- y de Alberto Bazbaz -actualmente responsable del Cisen-.

Pese a la liberación de Elba Esther Gordillo, ésta no puede adjudicarse al ascenso al poder de López Obrador. En primer lugar, porque resulta un contrasentido ordenar su absolución el mismo día en que Andrés Manuel recibió su constancia de mayoría, una fecha histórica para la que se preparó los últimos doce años. Y además, pese a las componendas del poder, se debe asumir que el presidente de México hasta el próximo 30 de noviembre, sigue siendo Enrique Peña. Pero el régimen decidió que Elba Esther debía quedar libre de culpa en una fecha simbólica, y Andrés Manuel ya tiene exonerada a una de sus más recientes y defenestradas aliadas políticas.

 

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