Redacción
Toluca, Edomex; 17 de septiembre de 2026.- A tres años de la alternancia política en el Estado de México, el secretario general de Gobierno, Horacio Duarte Olivares, aseguró que uno de los principales cambios de la administración de Delfina Gómez Álvarez ha sido desmontar el esquema de “feudalización” política que, afirmó, permitió durante décadas el reparto de parcelas de poder entre grupos, organizaciones y cacicazgos.
En entrevista para On the Record, de Plana Mayor, Duarte sostuvo que el cambio no se limita a la llegada de un nuevo partido al gobierno, sino a una modificación en la forma de ejercer el poder y relacionarse con los distintos actores políticos de la entidad.
“Se acabó la feudalización del territorio del Estado de México”, afirmó.
Según el funcionario, al inicio de la actual administración encontraron un estado dividido políticamente entre grupos a los que se les asignaban espacios de influencia para preservar una aparente estabilidad.
“Le iban dando un pedacito del pastel para mantener la aparente estabilidad política durante muchos años”, explicó.
Horacio Duarte sostuvo que ese esquema tenía como consecuencia que diversos problemas permanecieran sin solución, pues cualquier decisión podía afectar los intereses de alguno de los grupos que mantenían control sobre determinadas áreas o territorios.
Ahora, afirmó, la relación entre el gobierno estatal, los presidentes municipales, diputados locales y federales y senadores ocurre bajo las atribuciones legales de cada actor y sin un reparto de cuotas políticas.
El secretario general de Gobierno reconoció, sin embargo, que la transformación de las estructuras políticas no significa que todos los problemas hayan sido resueltos.
A título personal, señaló que la administración estatal todavía enfrenta inercias de una estructura “tecnocrática y burocrática”, en la que las decisiones deben pasar por comités, programas, análisis y presupuestos, lo que puede retrasar la atención de emergencias. “Los problemas no pueden esperar”, planteó.
En materia de seguridad, Horacio Duarte defendió los resultados de las Mesas para la Construcción de la Paz y aseguró que la coordinación entre autoridades estatales y federales ha permitido reducir los delitos de alto impacto.
Afirmó que el homicidio doloso registra una disminución de 53 por ciento, mientras que también se han reducido otros delitos como la extorsión y los feminicidios.
Pero reconoció que la disminución de los delitos de alto impacto no necesariamente se refleja en la percepción de seguridad de la población. El pendiente, dijo, está en los delitos que ocurren cotidianamente y afectan directamente el patrimonio de las familias, como el robo a transporte, casa habitación y vía pública.
También identificó como un desafío el combate a la extorsión presencial o “cobro de piso”, particularmente contra pequeños comercios.
Duarte destacó que la incorporación de los alcaldes a las Mesas de Paz ha permitido mejorar la coordinación y afirmó que su asistencia dejó de ser opcional tras las modificaciones a la legislación en materia de seguridad.
El funcionario identificó los hechos ocurridos en Texcaltitlán y las inundaciones de Chalco como dos de los momentos más complejos para la administración estatal durante sus primeros tres años.
En el caso de Chalco, sostuvo que la emergencia evidenció el abandono histórico de infraestructura hidráulica en el oriente mexiquense y derivó en la creación del Plan Oriente, impulsado conjuntamente por los gobiernos federal y estatal.
El programa contempla, de acuerdo con Duarte, una inversión cercana a 80 mil millones de pesos durante seis años para obras de agua potable, drenaje, transporte, vialidades y salud.
Aunque consideró que el plan modificará las condiciones de vida de la región, reconoció que los recursos no resolverán todos los rezagos existentes.
Otro de los problemas que el funcionario estatal ubicó como pendiente es el deterioro de las carreteras estatales.
El secretario General de Gobierno cuestionó los contratos de mantenimiento vial heredados de administraciones anteriores y aseguró que contienen cláusulas de exclusión que, en determinadas circunstancias, permiten a las empresas no intervenir ante daños en las vialidades.
Expuso que en distintos casos los trabajos han tenido que ser realizados por los municipios o por el propio gobierno estatal pese a la existencia de contratos de mantenimiento.
Por ello, señaló que la gobernadora ordenó una revisión jurídica de estos convenios. La situación financiera de la Junta de Caminos, agregó, también limita la capacidad del gobierno para atender el deterioro de la infraestructura.
Sobre las investigaciones relacionadas con presuntos actos de corrupción en las secretarías de Educación y Medio Ambiente, Duarte sostuvo que la actuación de las autoridades demuestra que no existen funcionarios intocables.
Afirmó que la apertura de estos casos puede fortalecer la legitimidad de la administración al evidenciar que las irregularidades son investigadas, incluso cuando involucran a integrantes del propio gobierno.
En el terreno político, rechazó que exista una ruptura con el senador Higinio Martínez y resumió la relación entre ambos y la gobernadora Delfina Gómez con una frase: “No hay tregua, porque no hubo guerra”.
Horacio Duarte reconoció que actualmente tienen responsabilidades distintas y que el contacto es menos frecuente, pero sostuvo que los tres mantienen como prioridad evitar el regreso del viejo régimen.
De cara a las elecciones de 2027, defendió el método de encuestas de Morena para definir candidaturas y consideró que quienes busquen la reelección deberán someterse nuevamente a ese procedimiento.
También evitó anticipar su propio futuro político y afirmó que su permanencia en el gabinete dependerá de la gobernadora.
Para la segunda mitad del sexenio, Duarte planteó como prioridades seguridad, educación, salud y vialidades, mientras el gobierno estatal deberá enfrentar un escenario político marcado por los próximos procesos electorales.
