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La oposición no existe

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Juan Carlos Núñez Armas*

Una vez que me he enterado que en el 2017 también fui víctima del espionaje telefónico por el software Pegasus, según lo dio a conocer la revista Proceso, ya no sé si me debe dar risa o sentirme distinguido, pues si me expiaron, además de lo aburrido que debe haber resultado, quiere decir, que alguien más le preocupaba lo que hacía y decía en ese periodo de tiempo.  Así los tiempos.

Ahora, entremos en materia. Dada la presencia del periodista Jorge Ramos en “la mañanera”, quizá con la idea de disminuir el impacto que causaría con sus preguntas, el presidente López Obrador dio la nota adelantando el proceso de sucesión en su cargo al mencionar a posibles candidatos de su partido. Rompió todos los moldes que el sistema político mexicano autoritario, es decir setentero, tenía y que decían que los tiempos de los “tapados” eran hasta el quinto año de gobierno. Para acabar, la empresa de consultoría Central de Inteligencia Política (CIP) hizo público, hace unos días, su análisis de los “presidenciables”.

Utilizando herramientas como el big data, que permite dar seguimiento a una gran cantidad de datos, CIP señala que Morena y PT encabezan el espectro de información mediática en un 87%, así concentran la atención de manera arrolladora respecto a sus homólogos. A la vieja usanza de los políticos que tenían como norma frases como “que hablen de mí, aunque sea mal, pero que hablen” y “el que ya bailó que se siente”, pareciera que la sucesión va en metro y lo digo así porque los dos principales punteros para ser candidatos de Morena, son Claudia Sheibaum y Marcelo Ebrad. Para el caso de la jefa de gobierno, entre los gritos de “presidenta” en el Auditorio Nacional, los malos resultados electorales y el accidente en la línea 12 del metro está en primer lugar de menciones tanto positivas como negativas.

En el caso del canciller, el mayor número de menciones hacen referencia a su probable responsabilidad en el accidente de la línea 12 del metro, las notas de The New York Times, fueron suficientes para opacar sus encuentros con secretarios de Estado de los Estados Unidos y su “destape” en tierras mexiquenses en días pasados (rodeado de destacados militantes del PVEM). El tercer lugar en menciones es ocupado por el olvidado (o no mencionado) Ricardo Monreal gracias a su declaración sobre que estará en la boleta el 2024, aunque no sea con Morena. Hasta Rocío Nahle, Tatiana Clouthier (menciones relacionadas con el TMEC), Santiago Nieto y al fondo Fernández Noroña del PT, alcanzan niveles importantes de menciones.

Por su parte, Samuel García, a partir de su reunión con el presidente, aparece en el siguiente lugar de menciones, el primero diferente a la coalición gobernante. Casi en el fondo aparece Ricardo Anaya por sus críticas al presidente y cerrando la lista Mauricio Vila, por su posibilidad de ser candidato del PAN en 2024. A los priístas se les menciona por la toma de las instalaciones del CEN de su partido y la solicitud de destitución de “Alito” su presidente nacional.

En resumen, Morena y PT concentran un 87%, MC un 6%, priistas 5% y PAN un 2% de la presencia mediática en este momento. Si la elección pasada el tema de la alianza opositora fue detener a Morena, en este periodo de observación parece no existir opositores, pues todos juntos apenas tienen un 13 % de espacio mediático.

Si esto se está dando como el inicio de la sucesión presidencial, o a gobernador en el caso de nuestro estado, se vislumbran en consecuencia dos grandes ejes de discusión en medios: por un lado, el que le dio resultado al gobernador Del Mazo y la alianza, de negociación con menos estridencia, pero efectivos resultados y el de la confrontación política de crítica y descalificación de actores relevantes.

En el caso del segundo, de la confrontación política, está la manifestación del presidente municipal de Toluca Juan Rodolfo y un grupo de sus compañeros de partido que parecen descubrir la veta de diferenciarse de sus competidores, señalando incumplimientos políticos, por los recursos que, argumentan, no llegan a las arcas e impiden el pago a los trabajadores municipales.  Algo similar ha sucedido en Naucalpan.

Cualquiera que sea el caso, tanto los que decidan que la confrontación política es el camino como los que vayan por la negociación como estrategia, necesitan hacerse presentes, tener un discurso de empatía con los ciudadanos, hacerse visibles, conectar sus proyectos y visiones con la situación que hoy padecen millones de mexiquenses. Deben explicarle a los ciudadanos su narrativa, propuestas y proyectos en mensajes simples y muy emocionales para que los ciudadanos los sigan, para que tenga sentido escucharlos y entenderlos. En este contexto, deben ir primero las ideas, por contrastantes que sean o parezcan, a efecto de diferenciarse. Acto seguido debe haber un proceso de negociación intensa, donde se debata, donde se incluya a la sociedad organizada y finalmente un proceso de síntesis, es decir, de proyecto de gobierno y acciones concretas para trabajar por el bien común.

*El autor es Maestro en Administración Pública y Política Pública por ITESM. Y Máster en Comunicación y Marketing Político por la UNIR.

Twitter @juancarlosMX17

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