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El Manual de Maquiavelo

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Francisco Ledesma / Distanciarse del pasado

Cuando falta poco más de un mes para que el gobernador, Alfredo Del Mazo rinda su segundo informe de gobierno se ha relanzado un debate sobre la necesidad de que el titular del Poder Ejecutivo acuda ante la Legislatura Estatal, con el objetivo de escuchar los posicionamientos de las fracciones parlamentarias, como si eso pudiera resolver los desafíos sociales.

Es innegable que los gobernantes deben no sólo ofrecer un informe, sino que por encima de ello puedan someterse al escrutinio social. Sin embargo, un informe de gobierno con los protocolos formales, sólo es seguido por las élites políticas y empresariales, algunos liderazgos sociales, pero difícilmente conecta con el espectro que representan por ejemplos “las benditas redes sociales”.

El delmacismo debe marcar distancia, como ya lo ha hecho con otras estrategias, respecto de sus antecesores. Alfredo Del Mazo tiene una oportunidad genuina de marcar su propio estilo, y hacer del informe una manera por comunicar, por dialogar e incluso asumir la autocrítica sobre el primer tercio de su mandato.

Han pasado veinte años del montielato que gozaba de hacer 12 informes regionales, en el que sólo se ponía a prueba la capacidad de movilización de las fuerzas vivas priístas que eran convocadas a la letanía. El boato en la logística y la instalación de escenarios para el lucimiento del gobernante en turno.

Los únicos matices entre un informe y otro, del total de 12 eventos cada año, era resaltar que Montiel conocía a don Pedrito de la tortillería, don Pablito de la Ferretería y doña Conchita de la papelería, quizás porque años atrás habían sido sus jefes de seccional, cuando dirigía al PRI mexiquense en los noventa.

Luego vinieron seis años del precandidato eterno, donde el peñismo desplegaba su músculo político. Desde Carlos Salinas hasta Diego Fernández, eran los testigos presenciales de un delfín, que aprovechaba su informe para apuntalar sus deseos electoreros de mediano plazo que lo instalaron en Los Pinos.

En lo que parece una obviedad, el gobernante telegénico inundaba los noticieros estelares con algunas menciones, el espectro radiofónico mediante entrevistas pactadas y mares de tinta que se desplegaban en la prensa escrita.

Más tarde, con el eruvielismo nos recetamos seis años de un talk show que era trasmitido por Televisión Mexiquense, un teledrama que ponía a las clientelas del priísmo en la pantalla chica, entre amas de casa, jóvenes, adultos mayores relataban cómo les había cambiado la vida el ecatepense; y donde cada municipio disponía de una sede para aplaudir a la distancia.

Un día después de su interpretación de televerdad, Eruviel interactuaba con sus redes sociales, arropado por influencers y youtubers, con una batería de hashtags que lo hacían notar como el mejor Eruviel que haya tenido el estado.

En su primer informe de gobierno, Del Mazo debió aún sujetarse a la agenda presidencial y al deseo de Enrique Peña por despedirse de la vida pública desde el Palacio de Gobierno, donde despachó durante seis años de gobernador.

El atlacomulquense en Los Pinos le robó la nota periodística, al anunciar que su retiro político lo viviría en Ixtapan de la Sal, con todo y que ahora prevalece en la escena pública sobre todo por su vida personal, mientras ya vive en España.

Del Mazo está prácticamente obligado a asistir a la Legislatura Estatal como parte de su interlocución con una mayoría parlamentaria opositora; incluso, también será necesario concitar un informe posterior en que se pueda reunir con los actores políticos, económicos y sociales, pero en un formato que vaya más allá de leer cifras, exhibir videos y fijar una postura política hacia el futuro.

Las redes sociales mandan mensajes a diario, pero no son aquellos que tratan de criticarlo o denostarlo. El principal mensaje que tienen las plataformas digitales es reflexionar sobre públicos excesivamente fragmentados, por lo que los mensajes de su informe deberán ser tan diversos como públicos existentes.

Las redes sociales han conformado comunidades distintas, algunas representan una mayoría y otras son una minoría, según sus intereses y necesidades sociales, pero con una exigencia de encontrar soluciones cortoplacistas.

El informe debe reflexionar sobre las nuevas maneras de comunicarse, de dialogar y de asumir hasta donde alcanzará a cumplir las expectativas.

Las audiencias deben entenderse por encima de los bots y de los trolls, porque Del Mazo le dará su informe a quienes no tienen mensajes automatizados, pero también establecer que dicho ejercicio no es para lograr el aplauso de los afines o convencer a los opositores, tampoco es para crecer en las encuestas o aparecer en las portadas: es simplemente para re-conocer hacia dónde camina su gobierno en medio de la incertidumbre y del escepticismo.

La tenebra

Los integrantes del gabinete no deberían distraerse en la sucesión del PRI estatal, porque antes tienen por delante el informe de gobierno de su jefe político.

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