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El Manual de Maquiavelo 02-10-2020

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Francisco Ledesma / El delmacismo cierra filas

En el ejercicio legítimo del poder público, está claro que el gobernador Alfredo Del Mazo Maza ha determinado a la mitad de su mandato fortalecer a su grupo político como una estrategia encaminada al relanzamiento de su gobierno.

Durante los últimos quince años, la trayectoria política de Alfredo Del Mazo fue en ascenso, y en cada encomienda acumulada ha ido conformando su círculo más cercano, cuyas pinceladas se distinguen en las principales carteras políticas.

En 2006, cuando tuvo su primer despacho público en la entidad, Del Mazo Maza fue nombrado director del Instituto Mexiquense del Emprendedor: allí, su primer jefe fue Enrique Jacob Rocha, quien ha sido secretario de Desarrollo Urbano y de Desarrollo Económico, durante los últimos tres años de gestión pública.

Del Mazo tuvo su primer encargo de elección como alcalde de Huixquilucan. En esa responsabilidad política consolidó gran parte del equipo que hoy lo acompaña. Ahí destaca Rodrigo Jarque Lira, quien fue tesorero municipal al arranque de su administración, hoy secretario de Finanzas. Lo mismo que Bertha Alicia Casado, directora general del Issemym.

Otros más que hoy sobresalen son Elías Rescala, quien fue secretario del Ayuntamiento, y actualmente subsecretario general de gobierno; y Víctor Curioca, quien ha laborado con el mandatario estatal desde la Secretaría de Turismo, subsecretario de Administración desde septiembre de 2017.

Durante el sexenio peñista, Del Mazo fue designado director general de Banobras, en cuya función conoció a Luis Gilberto Limón, quien ya trabajaba en la dependencia federal desde 2011. Ahí permaneció hasta septiembre de 2017, cuando fue invitado por el mandatario estatal a la Secretaría de Comunicaciones, y ratificado en la víspera como titular de la Secretaría de Movilidad.

También en Banobras, invitó a colaborar a Miguel Ángel Torres Cabello, como gerente de asesoría financiera y crediticia. Y más tarde, cuando Del Mazo es electo diputado federal, el propio Torres -quien en su curriculum vitae asume su vínculo político con María Elena Barrera Tapia-, se convierte en enlace administrativo de la coordinación de los diputados federales mexiquenses.

En San Lázaro, Alfredo Del Mazo fortaleció sus vínculos políticos: trabajó de cerca con Martha Hilda González, hoy secretaria del Trabajo. Y afianzó su grupo con otros legisladores como Jesús Izquierdo y Raúl Domínguez Rex -hoy subsecretarios de la SGG-; además de Andrés Aguirre y Sandra Méndez -que despachan en la secretaría de organización y la CNOP del priísmo local-.

En el último impulso de su carrera política, como candidato a gobernador del Estado de México, determina designar a Ernesto Nemer Álvarez como su coordinador de campaña, quien hoy despacha como secretario general de gobierno para una etapa crucial de su mandato: las elecciones intermedias.

En esa misma etapa, Eric Sevilla -con quien hizo campaña en 2015, Alfredo por la diputación federal y Eric por la local-, es nombrado coordinador de activismo electoral, y premiado desde hace tres años como secretario de Desarrollo Social.

Otros personajes ligados al delmacismo son Marcela González Salas, cuya carrera política despuntó como oficial mayor de Carlos Salinas, en la extinta Secretaría de Programación y Presupuesto. Arropada por Alfredo del Mazo González -padre del actual gobernador- fue diputada federal entre 1985 y 1988. Hace un par de días, fue ratificada secretaria de Cultura y Turismo.

En tanto, Rafael Díaz Leal Barrueta, laboró en el gobierno federal con Adrián Del Mazo Maza, en la Dirección General del Autotransporte, dentro de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, bajo el mando del finado Gerardo Ruiz Esparza, el colaborador más cercano al delmacismo del sexenio presidencial peñista.

Y ahí también se encuentra Jorge Rescala Pérez -pariente de Elías Rescala-, quien se desempeña como secretario del Medio Ambiente desde el inicio de la administración; y Rodrigo Espeleta Aladro, que sin tener una trayectoria previa con Del Mazo, se le identifica como uno de sus hombres de mayor confianza.

Con robustez, Alfredo Del Mazo ha logrado imponer condiciones para fortalecer a su grupo cercano, cuando parece haber cumplido ya con el pago de compromisos políticos, y ha llegado el momento de pensar en la sucesión.

El tiempo apremia y las condiciones electorales para el priísmo no son las mejores.

La tenebra

El banderazo de salida hacia la sucesión ocurrirá después del tercer informe. Hacia el mes de enero vendrán las definiciones de candidatos y el empoderamiento de los recientes ajustes al gabinete. Los rituales están por cumplirse hacia las elecciones intermedias, y los tiradores serán apuntalados por el gran elector.

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