Redacción
Ciudad de México, 25 de junio de 2026.- Con votaciones marcadamente divididas, el Instituto Nacional Electoral (INE) otorgó el registro como partidos políticos nacionales a las organizaciones Construyendo Sociedades de Paz, conocida como Partido Paz, y a Personas Sumando en 2025.
Ambas fuerzas políticas cumplieron con los requisitos de ley y comenzarán a recibir financiamiento público a partir del mes de julio.
Sin embargo, el árbitro electoral sepultó las aspiraciones de México tiene Vida y de Que Siga la Democracia, tras acreditarse irregularidades calificadas como graves, que van desde la intervención ilegal de ministros de culto en actividades partidistas y esquemas de financiamiento opacos, hasta la alteración de credenciales electorales y la falsificación de firmas ciudadanas.
Por un lado, Construyendo Sociedades de Paz, liderado por Armando González y Hugo Eric Flores, recibió el aval unánime de los consejeros. Este grupo está integrado por antiguos miembros de los extintos partidos Encuentro Social y Encuentro Solidario, fuerzas tradicionalmente vinculadas a iglesias evangélicas que en el pasado fungieron como aliados estratégicos de Morena, emulando la coalición que impulsó al expresidente López Obrador en 2018.
Por otro lado, Personas Sumando en 2025 también logró el registro por unanimidad. Esta agrupación nació de la base civil y de oposición conocida como la Marea Rosa, el movimiento que defendió al instituto electoral frente a las reformas presidenciales y que posteriormente postuló a Xóchitl Gálvez a la presidencia en 2024.
Encabezado por el exdirigente perredista Guadalupe Acosta Naranjo y operado por exfuncionarios del propio instituto, el nuevo partido funcionará como un frente de oposición, aunque el organismo electoral le impuso como condición obligatoria modificar su nombre actual, que pretendía ser Somos México, así como ajustar su logotipo y colores debido a la prohibición legal de utilizar el nombre de la nación en la nomenclatura partidista.
El rechazo a las otras dos organizaciones dejó en evidencia severas violaciones a la legislación electoral mexicana que los consejeros no pasaron por alto.
El freno a la agrupación de corte conservador y de origen regiomontano México Tiene Vida se definió por una cerrada votación de seis votos en contra y cinco a favor. Fundada por el empresario Jaime Ochoa Hernández con una agenda enfocada en la familia tradicional y contraria al aborto, la asociación vio frustrado su registro tras demostrarse una flagrante intromisión clerical.
Un escenario aún más adverso enfrentó la organización Que Siga la Democracia, identificada como un brazo satélite de Morena y dirigida por Edgar Garza Ancira, la cual fue rechazada por una mayoría de siete votos contra cuatro.
El dictamen final del instituto acreditó que la organización realizó noventa y dos registros de afiliados con inconsistencias graves utilizando credenciales para votar alteradas, llegando al extremo de estampar la firma apócrifa de la propia Secretaria Ejecutiva del organismo electoral en las identificaciones falsificadas, además de reportar irregularidades financieras en más del veinte por ciento de sus egresos totales.
