OFF THE RECORD 22-09-2026

Toluca, Edomex; 22 de septiembre de 2026.- Y sí, en Toluca, todo apunta que ya estamos en plenas campañas electorales. Desde todos los flancos posibles, los partidos políticos han comenzado a construir narrativas por conquistar el poder público de la capital mexiquense. Por ahora, todavía no tenemos candidatos, tampoco promesas de campaña. Pero sí, hay una lucha férrea por gobernar la ciudad del chorizo. Y hay una batalla proselitista que se libra hasta al interior de los partidos políticos. Bienvenidos a los juegos del hambre.

Ayer, los priístas salieron a las calles para exigir que los recursos públicos destinados a la Feria del Alfeñique sean usados para tapar baches porque la infraestructura urbana está destruida. En el frente de batalla vimos a Melissa Vargas, Tania Hurtado, Shantall Zepeda y Aníbal González. No hay duda que el bacheo es un reclamo social, pero también es cierto que la protesta se instala en movilizar estructuras y ganar terreno hacia las elecciones de 2027. Desde la acera del PRI asumen que si madrugan, amanece más temprano.

En el PAN, Gerardo Lamas mantiene su estrategia. Recorrer la ciudad y tapar baches, en una especie de súper héroe ciudadano. No es una acción auténtica, porque es importada de otras partes del país. Lo que sí, es disruptiva y marca posicionamiento dentro del panismo. A diferencia de Teresa Castell, que insiste en que ya la sacaron de las encuestas por la candidatura a la presidencia municipal. Quizá, lo único que pasó, es que ya se dieron cuenta las encuestadoras que Castell ni siquiera vive en la capital mexiquense.

En Morena, hay varios frentes abiertos. Cada semana, regidores y exregidores identificados con Morena y PT principalmente, muestran su respaldo a la reelección de Ricardo Moreno. En esa misma ecuación, se ha sumado Paola Jiménez, quien ya levantó la mano por una diputación federal para desplazar a Mónica Álvarez. En el contrapeso morenista, Gerardo Pliego y Mónica Nemer se saben rebasados. Su activismo político resulta marginal. Muy oportunista en el caso de quien lidera 50+1, que estuvo ausente por dos años de la capital.

Y desde Ixtlahuaca hasta Nuevo León, también aparece Ruth Salinas, quien pretende ganar notoriedad. Asume que su ascendencia política con Máynez le será suficiente. Para alcanzar posicionamiento se sube a todos los barcos posibles: la euforia mundialista, la ley universitaria y también la batalla contra los baches. Ha instalado su imagen en la parte trasera de varios camiones. La emecista busca ganar notoriedad entre la clase gobernante toluqueña. Veremos qué tanto le alcanza, lo que suena a una candidatura testimonial.

Quien se sube se pasea. Porque en los próximos meses escucharemos de todo. Vendrán campañas sucias, de contraste, de promoción, etcétera. Una batalla campal en contra de todos los partidos políticos y de los aspirantes. Ahí también se incluye el fuego amigo, que a veces es el más costoso. Todavía no estamos siquiera en precampaña, y lo más intenso será la definición de candidaturas al interior de los propios partidos políticos. Resulta evidente que el espacio público y digital, hoy es el campo de batalla, donde se exhiben unos a otros.