Toluca, Edomex; 25 de agosto de 2026.- El gobierno de Delfina Gómez ha comenzado a hacer el último cierre de caja rumbo al tercer informe de su mandato. Cifras, datos, acciones y programas que puedan servir para la rendición de cuentas de la mandataria mexiquense. No es un informe más: es la mitad del sexenio delfinista; y deberá marcar la pauta hacia las elecciones intermedias de 2027. Debería, además, fijar agenda pública para su clase gobernante, y anunciar ajustes en donde los resultados son negativos.
Pero quizá, donde más dudas existen, es desde la oposición. El PRI ha venido machacando con una presencia sistemática en conferencias de medios para fustigar al gobierno en turno. Sin embargo, llama la atención la complacencia y la displicencia con que se manejan de manera recurrente panistas y emecistas. Da la impresión de que pueden más las componendas del poder político, que asumir un papel de bloque opositor que vaya más allá de las elecciones.
—————-
Entre el 24 de febrero y el 13 de marzo pasados, Sergio Mayer solicitó licencia al cargo de diputado federal. Ese movimiento de apenas 17 días, permitió que el legislador suplente, Luis Morales Flores -originario de Temoaya, Estado de México-, pudiera asumir su encargo desde San Lázaro. El gusto duró muy poco, para quien se dice representante de los otomíes en el recinto legislativo. Sin embargo, en las últimas horas, se abrió un escenario para el diputado otomí.
Ayer lunes, Sergio Mayer tomó la decisión de solicitar licencia por tiempo indefinido a su encargo como diputado federal, a partir del 31 de agosto. De tal forma que, Morales Flores deberá alistarse -de nueva cuenta- para convertirse en diputado federal, desde el 1 de septiembre, fecha en que inicia el nuevo periodo ordinario de sesiones. Su gestión -todo apunta- podría extenderse por los próximos doce meses, cuando concluya funciones la presente Legislatura.
—————–
Vendrá una semana de definiciones en el panismo mexiquense. De acuerdo a su convocatoria, el lunes 31 de agosto deberá dar a conocer a sus defensores de la patria y la familia en municipios clave como Toluca, Naucalpan, Metepec, Huixquilucan y Atizapán de Zaragoza. Desde ya, eso permitirá delinear los nombres de sus posibles candidatos a las presidencias municipales. Definir eventuales alianzas o mantener la postura de jugársela en solitario. Y por último, pero no menos importante, generar equilibrios entre los grupos políticos internos, porque el “varguismo” absoluto parece llegar a su final.
En los municipios donde hay más de una candidatura, se exigirá transparencia en los procesos de selección: que haya claridad respecto de quién registro más firmas de apoyo, cómo se elaboró la encuesta de posicionamiento, y cuál será el criterio que se impondrá para elegir a sus defensores municipales. Es una prueba del ácido, para saber si el panismo resulta tan democrático como lo exige en el discurso, cuando acusa a los morenistas de ser una dictadura.
