Redacción
Toluca, Edomex; 26 de junio de 2026.- El Consejo Universitario de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex) aprobó por unanimidad una serie de reformas para fortalecer los mecanismos de elegibilidad de quienes aspiren a ocupar direcciones de espacios académicos y representaciones ante el máximo órgano de gobierno universitario.
Las modificaciones incorporan nuevos requisitos de idoneidad, integridad y responsabilidad para las personas que busquen contender por la dirección de facultades, centros universitarios y demás espacios académicos, así como para quienes aspiren a ser consejeras o consejeros universitarios.
Entre los cambios aprobados destaca que las y los aspirantes no podrán haber sido sancionados por el Órgano Interno de Control (OIC) de la UAEMex, disposición sustentada en criterios jurisdiccionales que reconocen que el personal académico y administrativo puede estar sujeto al régimen de responsabilidades administrativas.
Asimismo, se estableció que quienes participen en estos procesos no deberán encontrarse inscritos en el Registro Nacional de Obligaciones Alimentarias como deudores alimentarios morosos, en concordancia con las disposiciones constitucionales que impiden acceder a determinados cargos cuando se mantiene esa condición.
Como parte de la documentación obligatoria, las personas aspirantes deberán presentar una constancia de no haber sido sancionadas por el Órgano Interno de Control de la UAEMex, así como un informe de no inscripción en el Registro Nacional de Obligaciones Alimentarias, expedido por la autoridad competente.
Además, el Consejo Universitario avaló incorporar a las convocatorias criterios objetivos para verificar la autenticidad de los programas de trabajo que presenten las y los candidatos. La evaluación incluirá parámetros de coincidencia textual para detectar posibles casos de plagio, así como la revisión del uso de herramientas de inteligencia artificial generativa.
Con esta medida, la UAEMex busca preservar la autenticidad de los documentos entregados durante los procesos de elección y garantizar que los programas de trabajo reflejen realmente la visión, capacidades y propuestas de quienes aspiran a ocupar cargos de representación o dirección dentro de la institución.
Las reformas forman parte de una estrategia orientada a fortalecer la transparencia, la ética y la confianza en los procesos internos de la máxima casa de estudios mexiquense.
