Persiste alta percepción de inseguridad en municipios mexiquenses

Redacción

Toluca, Edomex; 24 de abril de 2026.- Diversos municipios del Estado de México reportaron ligeras mejorías en la percepción ciudadana sobre seguridad, los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del primer trimestre de 2026 confirman que varios corredores metropolitanos mantienen niveles elevados de preocupación social, con Ecatepec, Naucalpan y Cuautitlán Izcalli entre los casos más sensibles.

Ecatepec volvió a colocarse como el referente más elevado en la entidad, con 87.6 por ciento de su población que dijo sentirse insegura, porcentaje que lo mantiene entre las ciudades con peor percepción del país y dentro de los diez municipios con mayores niveles de preocupación ciudadana a nivel nacional.

En Naucalpan, la percepción negativa pasó de 79.7 a 80.8 por ciento, mientras Cuautitlán Izcalli registró 81.8 por ciento, manteniéndose en rangos altos y prácticamente sin cambios.

Otros municipios mostraron señales de mejora. Chimalhuacán redujo su indicador de 85.7 a 81.3 por ciento, mientras Tlalnepantla presentó una baja importante al pasar de 83.8 a 74.6 por ciento.

En el caso de Toluca, la capital mexiquense también mostró un descenso relevante, al pasar de 80.7 a 75.5 por ciento, uno de los movimientos más notorios en esta medición trimestral.

Más alejados de los focos rojos aparecen Nezahualcóyotl, con 55.5 por ciento, ubicado como el municipio mexiquense mejor evaluado en percepción de seguridad., y Atizapán de Zaragoza, que pasó de 51.7 por ciento a 56.3 por ciento.

Más que un deterioro generalizado, los resultados reflejan la persistencia de una percepción de inseguridad arraigada en zonas metropolitanas, donde factores urbanos como el alumbrado público, el transporte, la presencia policial y el deterioro del entorno siguen influyendo en la sensación de riesgo de la población.

La medición también evidencia que, aunque hay ajustes trimestrales, en varios municipios la percepción se mueve lentamente y continúa siendo uno de los principales desafíos para los gobiernos locales.

Los datos de la ENSU reafirman que, en el Estado de México, el reto no sólo pasa por reducir la incidencia delictiva, sino por modificar condiciones urbanas y sociales que mantienen viva la preocupación ciudadana.