Inicio Opinión El Manual de Maquiavelo

El Manual de Maquiavelo

1281

Lo preferible de la preferente

Francisco Ledesma

 

La reforma laboral enviada por el Presidente Felipe Calderón con carácter de preferente al Congreso de la Unión corre el riesgo de “congelarse” producto de la falta de consensos en los llamados derechos colectivos, que trastocan asuntos sindicales. Lo que está en riesgo es la figura de las iniciativas preferentes, y se manda el mensaje de sufrir el rezago legislativo de siempre, derivado de las legislaturas divididas que la democracia ha construido.

La salida de fondo, para evitar que la parálisis continúe, y que las iniciativas preferentes no se conviertan en un artilugio político de gran expectación mediática, radica en la posibilidad de que el sistema bicameral mexicano –conformado por la Cámara de Diputados y el Senado de la República- acuerden de conjunto enviar al Ejecutivo aquellos artículos donde ya se alcanzaron las mayorías suficientes, y no se requiere de una nueva revisión, para su inmediata publicación en los términos que la ley dispone.

Sin embargo, hay voces que exigen discutir de nueva cuenta toda la minuta remitida por el Senado a San Lázaro, y de ser necesario, si no hay consensos suficientes regresarla a la Cámara Alta, en una juerga interminable que busca sí, asumir costos políticos, pero también lucrar políticamente con los asuntos que involucra la llamada reforma laboral.

De tal manera que los derechos colectivos a discusión, dejan en el limbo los asuntos de subcontratación, flexibilidad de contratación y contratos por obra determinada que ya alcanzaron consenso de ambas cámaras. De ser así, se demostrará pues, que nadie estuvo dispuesto a ceder un ápice, y que la iniciativa que llegó como calderonista, puede navegar en el esquema del congelamiento, por falta de disposición a publicar donde hay acuerdos.

En el corto plazo, puede entenderse que el costo será no tener una reforma laboral como nos la han planteado, independientemente de sus dogmas, críticas y elogios. Pero en el mediano plazo, se habrá encontrado el mecanismo ideal para que cualquier esquema de iniciativa preferente que mande el Ejecutivo Federal sea del partido que sea, se pueda frenar por sólo ocho artículos donde no hay pleno consenso bicameral.

El asunto no es menor, porque lo que se pretendió vender como un nuevo debate legislativo, con amplias mayorías en San Lázaro, con concesiones sindicales y empresariales para modernizar el marco normativo laboral, ahora se encuentra en la duda razonable de que siga inamovible por ocho artículos.

Lo que ayer se anunció como una asistencia y votación histórica, con la presencia de los 128 senadores, puede fenecer en el intento de lograr una reforma laboral, por una interpretación sesgada de la Ley, porque los consensos alcanzados, pueden ser remitidos ya al Ejecutivo, y publicados a la brevedad que exigía su carácter de preferente como lo planteó el imaginario calderonista.

Aferrarse a que se apruebe como la reforma fue planteada de origen, es también faltar el respeto al voto legislativo que ya se ha emitido. Y la falta de consenso para el tema sindical es una garantía, que podría derivar en el naufragio de la reforma presentada por Calderón en el mes de septiembre.

Tal y como está hoy aprobada la Ley laboral, demuestra que los factores de la producción en su conjunto han cedido en sus intereses, en sus beneficios, y en sus reductos de poder. No es una ley completa, en la medida que todo instrumento jurídico es perfectible, y puede ser discutido en el futuro mediato que marque la disposición de cada fuerza política.

Lo que está en juego no es sólo si pasa o no la reforma laboral. Lo que está en juego es que tan efectiva fue la iniciativa preferente, donde resulta preferible que en los lugares de encuentro se avance, y no meter el freno por unos cuantos obstáculos.

 

La tenebra

Interesante ejercicio realizan en Internet el grupo denominado ciudadanos en red donde a nivel de encuesta buscan definir el gabinete que acompañará a Enrique Peña Nieto a partir del próximo 1 de diciembre.

La página es: http://eligetugabinete.mx/

Vístela, conozca a los nombres que ahí se plantean, y verifique al final si atinó a su pronóstico.

 

Comentarios

comentarios