Redacción

Atlacomulco, Edomex.  26 de enero de 2015.- Al hacer entrega hoy del Libramiento de Acambay, de 13.3 kilómetros de longitud y una inversión total de 756 millones de pesos, el presidente Enrique Peña Nieto recordó su origen, desde Atlacomulco y en el sexenio de Arturo Montiel -de quien omitió su nombre-, pero que entonces le permitió convertirse en diputado local y a la distancia le facilitó su ascenso al poder como presidente de México.

Peña Nieto y Eruviel. El montielismo su origen. Foto Especial.
Peña Nieto y Eruviel. El montielismo su origen. Foto Especial.

Sumido en la peor crisis de gobernabilidad y la mayor crispación social en sus 14 meses de administración, el mexiquense Enrique Peña Nieto regresó a la zona norte del Estado de México, donde comenzó su carrera política hace doce años, acompañado de gran parte de su gabinete, para sentir el arropo del grupo Atlacomulco, al que muchos consideran un mito o una leyenda, pero que hoy le refrendó al primer mandatario su apoyo, su arropo y su lealtad.

Acompañado del gobernador Eruviel Ávila Villegas, el presidente de la República recordó el origen político de ambos: “hace 12 años, así de rápido se va el tiempo, pero hace 12 años”.

Corría el año 2003, cuando el panista Vicente Fox enfrentaba los comicios intermedios de su mandato. En el Estado de México, el gobernador Arturo Montiel construía su proyecto político y conformaba a su grupo, para heredarle el poder años más tarde.

Sin nombres de por medio, Peña Nieto fue claro: “hace 12 años recorríamos los municipios que están hoy aquí representados o casi todos los aquí representados: Acambay, Atlacomulco, Aculco, Timilpan, que eran parte y Temascalcingo, que son los cinco municipios que eran el Distrito 13, al cual aspiraba a representar en aquel entonces en el Congreso Local del Estado de México”, recordó el exmandatario mexiquense.

Respecto de la carrera política de Eruviel Ávila, hoy gobernador mexiquense, también fue preciso: “Señor Gobernador, seguramente usted estaba haciendo la misma campaña allá, en Ecatepec, para llegar a ser Presidente Municipal. Y miren lo que ocurre a 12 años de distancia: usted es Gobernador y yo soy Presidente de la República”, subrayó.

A lo largo de su discurso Enrique Peña enumeró a varios de los integrantes de su gabinete, que hoy despachan desde Los Pinos, pero que tuvieron su origen o pasaron por Atlacomulco.

Hace doce años, cuando hacía campaña para diputado local, rememoró a “Jesús Alcántara -hoy titular de Corett- que era mi compañero de fórmula”.

Al inaugurar el Libramiento de Acambay, una obra que era un reclamo social desde hace ya un par de décadas. Y remató: “Seguramente el Secretario de Educación (Emilio Chuayffet), que también hace memoria, aunque no tan lejana de 12 años, pero hace apenas del 2009 al 2012 fue su Diputado Federal… precisamente, representando a esta tierra, recordarán que esta era una obra muy demandada”, acotó.

“El rostro que hoy tiene el norte del Estado de México es muy distinto del que apenas tenía hace un par de décadas, hace 20 años”, presumió quien fue diputado local por Atlacomulco, y gobernador de la entidad entre 2005 y 2011.

“Yo recuerdo esta región que transitaba de manera muy frecuente, no sólo siendo diputado, sino desde antes, en mi infancia, y lejos se veían las carreteras y autopistas que hoy circulan por esta región del norte del estado y las que vienen además”, agregó durante su discurso Enrique Peña.

Reiteró las diversas obras carreteras para ampliar la conectividad de Atlacomulco, su tierra natal, para lo cual se proyecta desarrollar un eje carretero, mediante la Autopista Atlacomulco-Toluca y la Atlacomulco-Atizapán.

Ante el paso del tiempo, que ha colocado a Enrique Peña como presidente de México y a Eruviel Ávila como gobernador de la entidad, concluyó: “Gracias a la confianza mayoritaria de los habitantes del Estado de México y del país que nos dan esta gran oportunidad, este privilegio de vida y nos confían esta responsabilidad”.

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