Toluca, Edomex; 20 de agosto de 2026.- El Grupo de Rescate Aéreo “Relámpagos” se encuentra colapsado por la impericia y la improvisación de quienes lo administran, a la cabeza de Mónica Chávez, titular de la Oficialía Mayor del Estado de México. Con 32 años de funcionamiento, hoy se encuentra inactivo, derivado de diversas circunstancias operativas, técnicas, presupuestales e institucionales. No se trata de percepción, sino de realidad. Y pensar que, en marzo pasado recibió la Presea Estado de México de manos de Delfina Gómez. La debacle va de la preocupación a la frustración.
El propósito de este grupo de rescate era atender emergencias, rescate de pacientes, atención de desastres naturales, vigilancia aérea, que hoy se reducen a su mínima operación. En primer lugar, de 21 aviadores -estos sí trabajaban- ahora solo quedan 4 adscritos a la nómina estatal, quienes se encargan del manejo de los helicópteros. Sin embargo, la ignorancia -que no es la mejor aliada de la improvisación- implicó que este año no lograron concretar el contrato de refacciones; y debieron pasar seis meses, para apenas firmar el contrato del mantenimiento de aeronaves. En consecuencia, su operación es mínima, o de lo contrario, si acumulan horas de vuelo y no van a poder darles los mantenimientos necesarios, por la falta de refacciones.
Por ahora, se puede advertir que hay disponibilidad suficiente de presupuesto asignado. El problema es que la gente encargada de los trámites administrativos no sabe cómo hacerlos y terminan en subejercicios presupuestales. A esto, se suma que esta semana despidieron a la delegada administrativa de la Coordinación de Servicios Auxiliares: la razón fue que tenía un tema delicado, aunque se desconoce si sea un asunto personal, o vinculado con su responsabilidad laboral. Las últimas semanas, no han sido el mejor momento para pertenecer a la Oficialía Mayor: recordar la red de aviadores del Edomex.
La mejor evidencia de su inoperatividad se refleja en las redes sociales, donde sólo se publican actividades relacionadas con cursos de capacitación que realizan en áreas de Protección Civil y distintos municipios mexiquenses. De emergencias, ya poco se atienden; así como el esporádico traslado de órganos y tejidos para trasplantes. Esa es la dura realidad que hoy enfrenta el Grupo Relámpagos, que hoy requiere de su propio “autorescate” para mantenerse vigente y funcional. Veremos si en algún momento, Mónica Chávez se entera del ámbito de su responsabilidad, o cae en la misma crisis que dejó a la Secretaría de las Mujeres.
A propósito de esa dependencia, trasciende que existe una pugna interna entre la titular de la Secretaría de las Mujeres, María Esther Rodríguez, y Lucina Vargas, directora general de Igualdad Sustantiva. Eso ha impactado en las acciones que obligadamente deben ejecutar de manera coordinada. Ambas funcionarias apelan a su cercanía con la mandataria estatal. Pero en el escenario público, se exhibe más su disputa institucional, que acciones, programas o políticas que favorezcan a las mujeres en condiciones de vulnerabilidad.
