Toluca, Edomex; 15 de julio de 2026.- Emilio Chuayffet también dará su arropo al priísmo mexiquense. Hace muchos años, el exgobernador no se ha visto en eventos públicos. Este jueves, en la sede del PRI Estado de México, el exsecretario de Gobernación y de Educación dará una conferencia magistral sobre la ideología de Jesús Reyes Heroles. El propósito incide además en que, podrá concitar a la clase política de un partido que está en terapia intensiva.
El motivo parece ser sólo un pretexto. Lo simbólico reside en que Cristina Ruiz ha logrado en menos de una semana, tener el cobijo de Arturo Montiel, César Camacho y ahora de Chuayffet. Y desde esa condición, lograr que sus grupos políticos puedan retomar impulso hacia las elecciones de 2027. Desde la política tradicional, se asume que su liderazgo resulta necesario en tiempos aciagos.
Hay elementos que no deben ser simplemente anecdóticos. Cuando Alejandro Moreno anunció que se reelegiría como presidente nacional del PRI, hace tres años, César Camacho fue una de las voces más críticas. Sin embargo, a la distancia ha decidido ser un aliado de la dirigencia nacional. Su hijo es diputado local, y ya se alista para una nueva encomienda el año entrante.
Mientras que de Arturo Montiel, mucho se especuló hace casi un año, de que renunciaría a su militancia priísta con el propósito de sumarse al PVEM. En medio de la sospecha, Ruiz Sandoval tuvo el oficio político de reunirse con Montiel y la amenaza se esfumó. El exmandatario ha decidido mantenerse en un bajo perfil, pero se ha vuelto un invitado permanente en los eventos del priísmo estatal.
Por motivos de salud, Chuayffet prácticamente ha desaparecido de la escena pública. Sus últimos pasos en la pasarela política, fue como secretario de Educación del sexenio peñista, desplazado por Aurelio Nuño en medio de la reforma educativa. Reapareció de forma muy esporádica en la campaña electoral de Alejandra del Moral por la gubernatura estatal. Mañana estará de vuelta en la sede del partido que lo encumbró en la política nacional.
Es cierto, Montiel, Camacho y Chuayffet no son la mejor carta de presentación hacia los electores. Sin embargo, su presencia pública tiene un efecto positivo al interior del priísmo mexiquense. Es ahí, donde el PRI debe evitarse una mayor fragmentación entre su militancia. Para efectos de la dirigencia local, pueden convertirse en factor de unidad ante la debacle electoral reciente.
En esa misma ecuación, mucha es la especulación respecto de los dirigentes priístas -que aún siguen en el partido-, pero que mantienen resistencia y distancia para sumarse a la estrategia de posicionamiento electoral. En esa ruta transitan Ana Lilia Herrera y Ricardo Aguilar. Sus ausencias o sus críticas permanentes, pueden ser intrascendentes, pero generan un ruido innecesario.
