Toluca, Edomex; 7 de mayo de 2026.- Ya se aprobó la denominada reforma electoral en el Estado de México. Los alcaldes que sueñan con la reelección pueden dormir tranquilos, porque su ambición todavía será posible para los comicios de 2027. Siempre y cuando, los bloques de paridad y su buena aceptación se los permita. Morena -como partido mayoritario en los municipios- ha dado luz verde para la elección consecutiva de sus presidencias municipales. En el caso del PRI y PVEM tampoco habrá resistencia. El único problema será el PAN, sus tres alcaldías en funciones ya fueron reelectos en 2024.
El único dilema vendrá con el llamado nepotismo electoral. Morena le cerrará el paso desde el 2027, a esposas, hijos y hermanos que ya se alistaban para la sucesión de familiares en presidencias municipales. Con esa lógica, difícilmente el PVEM y el PT podrían pensar en heredar cargos, al menos que compitan en solitario. Mientras que panistas y priístas buscarán aprovechar esa prórroga electoral, y veremos en la boleta a la dinastocracia ejercer como democracia. La clase gobernante se juega su última elección con tufo a monarquía.
Ahora bien, las reglas electorales siguen igual. Las campañas electorales serán de apenas 34 días, por lo que gana quien más se anticipa en la promoción disfrazada de labor social. Por eso, desde ahora proliferan las campañas de posicionamiento preelectoral. Es de advertirse, que tiene más posibilidades de triunfo quien gasta más. Y dado el financiamiento público, Morena y PRI son los partidos políticos que más dinero tendrán para su proselitismo.
Todos los partidos políticos sin distingo, han adelantado de facto sus procesos internos para postular candidatos. Desde ahora, en los escritorios de las dirigencias morenistas, priístas, panistas y ecologistas, ya circulan listados de sus posibles candidaturas a presidencias municipales y diputaciones locales. Sí, todavía podrían tener ajustes dependiendo de dos elementos: posibles alianzas electorales y los bloques de paridad que podrían cambiarlo todo. Para diciembre ya habrá definiciones hasta en un 80 por ciento de las postulaciones.
Es falso que vayan a incidir las encuestas o la apertura de candidaturas ciudadanas. La partidocracia se rige por las componendas del poder entre las élites políticas. La reelección será reemplazada por el trapecismo electoral, para dar paso a alcaldes que se vuelven diputados, y viceversa. Y al nepotismo electoral, siempre hay maneras de torcer la ley, mientras se garantice la dinastocracia como forma de ejercer el poder público.
Por ahora, a pesar de las altas expectativas, la clase gobernante ha acordado que prevalezcan los diputados plurinominales bajo listados que se deciden en las cúpulas de poder; y han determinado que el financiamiento público de los partidos políticos permanezca intacto. Lo demás, es el verdadero simulacro de la democracia, mucho más pactado que el simulacro del sismo de ayer.
