Toluca, Edomex; 6 de julio de 2026.- En el cliché, desde la política nada es producto de la casualidad. Ayer, mientras México disputó contra Inglaterra los Octavos de Final del Mundial 2026, no debe pasar desapercibida la asistencia de la presidenta Claudia Sheinbaum, acompañada por la gobernadora Delfina Gómez, en el municipio de Nezahualcóyotl. Sheinbaum no se quedó para verlo en su sala, tampoco en la Ciudad de México. Salió al Estado de México, y muy particularmente a la zona oriente, estratégica política y electoralmente.
La visita a Nezahualcóyotl manda un guiño al presidente municipal Adolfo Cerqueda, quien ha logrado cercanía con Sheinbaum, incluso antes de que se convirtiera en presidenta de México. Desde el sábado, todo estaba dispuesto para el arribo de la mandataria, pues fue ahí donde el gobierno estatal organizó una conferencia de medios a la que asistieron integrantes del gabinete mexiquense y once alcaldes de la zona oriente. Neza convertido en epicentro político del Estado de México; ahí donde no hay pugna entre grupos de interés como ocurre en Texcoco, y lo han registrado desde Palacio Nacional.
Otro dato singular. El viernes, la jefa de gobierno Clara Brugada ya anunciaba la estrategia para desconcentrar la convocatoria del fútbol en la zona conurbada del Valle de México. Solo dos alcaldes mexiquenses fueron invitados: Azucena Cisneros de Ecatepec e Isaac Montoya de Naucalpan. Quizá una señal para quienes ya andan pensando en la reelección, y están en el ánimo presidencial. Ahí, donde también las giras presidenciales resultan recurrentes para entregar programas sociales, inaugurar obras o anunciar inversiones públicas.
Ahora bien, en lo deportivo, la Selección Mexicana ha sido eliminada. El Mundial de Fútbol terminó para México, porque de ahora en adelante, todos los partidos serán en Estados Unidos. Sin embargo, el ánimo social mejoró; y eso desde todos los frentes políticos tratará de ser aprovechado. La clase política ha pretendido sacar ventaja desde todos los ámbitos de gobierno; y desde todos los partidos políticos. No nos gusta la sobrerregulación, pero dentro de poco, será necesario que la clase política no mezcle sus intereses con el deporte, con la cultura y con aquellos triunfos que no son atribuibles a los gobiernos.
La clase gobernante que pretenda asistir a las fases finales del Mundial 2026, deberá tener la certeza de que mantiene su visa activa. Lo cierto es que la expectativa mundialista se reducirá entre la afición futbolera. Ya ni imaginar lo desoladas que podrían mostrarse las plazas donde se mantienen las pantallas gigantes, convertidas en el gran negocio de la Secretaría de Cultura. Y quizá los restauranteros mexiquenses ahora culpen al Vasco Aguirre de que la derrama económica será menor, tras la eliminación del combinado mexicano.
