Toluca, Edomex; 2 de
abril de 2025.- El sistema de salud pública lleva muchos años, quizá décadas,
en que padece una enfermedad crónica ante su incapacidad de atender a millones
de mexiquenses que carecen de seguridad social. El desabasto de medicinas ha
sido una constante, que se agudizó en el sexenio del exgobernador Eruviel
Ávila, frente a los excesos y las irregularidades financieras atribuidas a César
Gómez Monge, las cuales nunca se investigaron y menos castigaron. El delmacismo
y el delfinismo prefirieron voltear a otro lado.
El ascenso a la gubernatura
de Delfina Gómez, abría una posibilidad de esperanza, pero a más de 18 meses de
haber asumido el cargo, el personal médico se manifiesta una semana sí, y la
otra también. Los reclamos van desde la falta de insumos médicos, desabasto de
medicinas y la falta de plazas laborales. Macarena Montoya, titular del ramo, ha
sido desplazada en más de una ocasión de las mesas de negociación. El escenario
es desolador.
Ni el Seguro Popular ni
el IMSS Bienestar, pasando por varios sexenios fallidos, han logrado revertir
un escenario de salud pública ineficaz. Deseable sería que así, como hay mesas
de seguridad todos los días, de vez en cuando se analizará un diagnóstico y se
anunciaran acciones para atender las carencias de hospitales, clínicas y
unidades médicas de la entidad. Más de ocho millones de mexiquenses lo
reclaman.
————-
La clase política avivó
el debate en semanas recientes sobre la ley de nepotismo, la cual pretende
evitar que un familiar suceda a otro, en cargos de elección popular,
particularmente alcaldías o gubernaturas. Lo cierto es que, en su doble
discurso, nadie se preocupa por evitar o castigar, que las nóminas de los
gobiernos estatales o municipales, se conviertan en una contratación desmedida
de familiares. No hay municipio que se salve, donde los regidores contratan a
parientes de sus pares. Directores que mediante subterfugios acomodan a sus
esposas, hermanos o hijos, en posiciones clave de los Ayuntamientos.
No solamente son malos
para cumplir la paridad de género en la designación de su gabinete, sino que
además son buenos para incumplir la Ley, y han normalizado tanto el nepotismo,
que lo impulsan desde sus cargos públicos. Lo que menos importa son las
competencias, formaciones académicas o experiencia profesional para desempeñar las
funciones.
—————-
Aunque los partidos
políticos no participan de la elección judicial, es innegable que muchos
candidatos a ministros, magistrados, jueces y juezas tienen vínculos con la
partidocracia. Es ahí, donde muchos apuestan a ganar la elección del mes de junio.
Es un secreto a voces, que habrá movilización de estructuras para elevar la
participación de votantes, e incidir en el resultado final. Lo cierto es que no
será una tarea sencilla ante la falta de incentivos, pero además, la
complejidad de emitir los votos en estos comicios inéditos.