Redacción
Toluca, Edomex. 4 de septiembre de 2026.- La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) informó que los presuntos asesinos del tecladista de la banda Camilo Séptimo Jonathan Meléndez y su familia, fueron puestos a disposición de un juez con imputaciones por los delitos de homicidio calificado cometido en agravio de 2 o más personas, interrupción del embarazo de una femenina con cuatro meses de gestación y por crueldad a los seres sintientes por la privación de la vida de un canino hembra.
La fiscalía mexiquense confirmó que el móvil del asesinato de las cuatro personas está relacionado con una disputa económica, pues Sebastián «N» , el presunto asesino del tecladista, de la esposa de este que estaba embarazada, de su hija de 3 años y de la empleada doméstica, fue la búsqueda de “una caja fría con cantidades millonarias de dólares en Bitcoins o criptomonedas”. Cabe señalar que tanto el músico como Sebastián «N» eran socios pues rentaban inmuebles de descanso en destinos turísticos.
Tras estar cumplirse el plazo legal de 72 horas, a partir de su detención, Sebastián “N” -quien era socio del músico—y su chofer Gerardo “N” , detenidos en flagrancia tras perpetrar el asesinato la noche del pasado lunes, salieron esposados de la sede central de la Fiscalía mexiquense, en Toluca para que, custodiados por agentes ministeriales, abordaran una unidad tipo Rinho, que los trasladó al penal de Barrientos, en Tlalnepantla, donde fueron encarcelados y quedaron a disposición de un juez de control.
La fiscalía estatal emitió un comunicado la noche de este viernes donde hace una detallada relatoría de los hechos ocurridos la tarde noche del 1 de septiembre. Ahí se revela que la FGJEM tuvo conocimiento en los primeros ,minutos del 2 de septiembre, del múltiple asesinato ocurrido en un departamento de las torres residenciales del fraccionamiento Grand Viure, en la zona de Bosque Esmeralda en Atizapán de Zaragoza.
Tras acudir al lugar, los agentes ministeriales encontraron en el segundo nivel del departamento el cuerpo del Jonathan con un disparo en la cabeza, además de que estaba amordazado con cinta adhesiva industrial y maniatado en un sofá al interior de la recámara principal; en esa misma habitación, en el área de baño, también se localizó el cuerpo de su esposa, quien estaba embarazada. Ella estaba amordazada y maniatada; sobre sus piernas, una menor de 3 años, ambas con impacto de arma de fuego en la cabeza.
En el primer nivel del inmueble, dentro de una habitación, sobre una cama, se encontró el cuerpo de la empleada doméstica con disparo la parte superior de la espalda; por último, fue localizado en un baño de ese mismo nivel, un canino hembra con el hocico envuelto con cinta adhesiva y un disparo en la cabeza.
El policía municipal de Atizapán de Zaragoza, quien fue el primero en llegar a la escena del crimen relató que en el inmueble “se localizan dos habitaciones más, siendo en la primera en la cual se localizaba un menor de edad de aproximadamente cinco años de edad, el cual a simple vista no contaba con lesión visible”, al preguntar el Agente del Ministerio Público sobre el paradero del menor, los elementos policiacos informaron que lo entregaron a sus abuelos.
La investigación logró establecer que el intervalo de muerte de las víctimas oscila de las 17:30 a las 20:00 horas, lapso que coincide con el tiempo en que Sebastián “N” y Gerardo “N” permanecieron al interior del Fraccionamiento acorde con los registros de entradas y salidas de este lugar.
A las 17:23 horas, las videocámaras de seguridad captan el ingreso de un vehículo sedán marca Kia, color gris, conducido por Gerardo “N” quien era acompañado de Sebastián “N”, quien es visto a las 17:24 horas al interior de un elevador. Segundos más tarde ingresa al departamento donde solo estaban la empleada domestica y la mascota.
A las 17:42 horas, llegó la esposa de Jonathan y sus hijos, y ella le llama al músico para decirle que lo estaba esperando su socio Sebastián “N”.
A las 19:28 horas, la videocámara capta el arribo del músico acompañado de un amigo suyo, quien en entrevista refirió “al llegar, Jonathan se baja del carro, lo deja prendido, me bajo con él. Lo iba acompañar a entrar a su casa y me dijo: espérame aquí abajo, si no contesto pide ayuda. Pero en ese momento me percaté que me lo decía con un cierto miedo, al mandarle mensaje y no contestarme es que decido pedir ayuda en la caseta de vigilancia”.
A las 19:41 horas, una cámara de video capta a Sebastián “N” en el área de estacionamiento sin que previamente se le observe en el elevador que utilizó para subir al departamento. A las 19:43 horas, el vehículo KIA sale del fraccionamiento con Sebastián “N” y su chofer Gerardo “N”
El testigo refiere que para evitar la revisión del vehículo por parte de personal de seguridad privada del fraccionamiento, “Sebastián “N”, le dijo a la chica de seguridad: hija de tu pu… madre, abre la pluma que ya me tengo que ir; y le mostró un arma de fuego, por lo que al abrir personal de seguridad, es que me ve que estaba atrás de ella y me dice, tu pin… negrito, donde se te ocurra decir que me viste te voy a matar como a tus pin… amigos».
Actos de investigación permitieron establecer que un día antes, es decir, el 31 de agosto, y durante la mañana del día de los hechos, Sebastián “N” le instruyó a Gerardo “N”, “conseguir un desarmador plano, un desarmador de cruz, electrónicos, cinchos grandes, guantes negros de tatuajes y cubrebocas” para lo cual le daría dinero después. Estos artículos y un rollo de cinta adhesiva industrial guardan correspondencia con los utilizados para maniatar a las víctimas, así como con los indicios asegurados al interior del vehículo KIA.
Al investigar el vehículo en el que los ahora detenidos arribaron al fraccionamiento, se identificó que tenía placas de circulación “sobrepuestas”, sin embargo, se logró ubicar la unidad en el Fraccionamiento Héroes Tecámac, sección Bosques, de ese municipio, lugar en donde fue asegurado.
Por otra parte, se advierte que el arma de fuego con la que las víctimas fueron privadas de la vida, presuntamente estaba provista de silenciador e incluso Sebastián “N” reconoce “la desensamblé y aventé a una barranca”. Al respecto, los actos de investigación acreditan que los vecinos no escucharon sonidos asociados a detonaciones de arma de fuego, por lo que esta circunstancia guarda correspondencia con lo manifestado por el investigado.
Así mismo, Se cuenta con información de que los dos detenidos suponían que las víctimas poseían una importante cantidad de dinero en “criptomonedas”, por lo que tratarían de localizar en el departamento “una caja fría con cantidades millonarias de dólares en Bitcoins” y una vez obtenidos los recursos, Sebastián “N” le daría a Gerardo “N” 2 millones de pesos “por la ayuda”.
La Fiscalía informó que los dos sujetos detenidos e indiciados podrían ser sentenciados a una pena de 25 a 70 años de prisión por cada víctima; en tanto que, por el delito de maltrato y crueldad a los seres, podrían alcanzar una pena de 3 a 6 años de prisión; así mismo, por el delito de interrupción del embarazo, cometido en agravio del producto de la gestación, podrían ser acreedores de una pena de 5 a 10 años de prisión.
