El Manual de Maquiavelo 27-03-2026

Francisco Ledesma / El régimen morenista, el priísmo del siglo veintiuno

El régimen morenista -que se autonombra de la transformación- ha robustecido durante los últimos años, un sistema basado en partidos satélite (hoy identificados en el PT y el PVEM, ambos surgidos durante el salinato, lo cual no es casualidad), como ocurría en el régimen priísta, dedicado a pulverizar el voto opositor y construir un partido hegemónico que domina la escena del Poder Ejecutivo y el Legislativo, sin mayores resistencias para ejercer su gobierno.

El Partido del Trabajo tenía como misión -desde aquella candidatura de Cecilia Soto en 1994- dividir el voto de la izquierda que emergió con fuerza con el PRD fundado por Cuauhtémoc Cárdenas; mientras que el PVEM abrazó la causa ecologista, y era un enclave para disminuir la otra ala opositora identificada con el PAN, que ya comenzaba a abrirse paso a nivel estatal y municipal.

Hoy, Morena los ha adoptado como aliados desde un pragmatismo que parece reducirse al día de la elección, porque en los hechos, no les ha repartido posiciones en el gabinete, ni han compaginado políticas públicas o acciones que deliberadamente puedan vincularse a su agenda de gobierno.

El rechazo a la reforma electoral por parte del PVEM y del PT, dejó como lección primaria que su vocación por construir alianzas con Morena está encaminada a obtener posiciones de poder, esas vinculadas a la elección directa e indirecta, producto de la hegemonía partidista que ha consolidado el partido guinda.

Sin embargo, a la hora de impulsar una forma distinta de elegir esas posiciones, o bien, una eventual reducción del presupuesto que ejercen, los aliados electorales regatearon su apoyo, y abandonaron el barco de la reforma electoral que afectaba directamente a su pragmatismo en la búsqueda del poder político.

Las cúpulas del PT y del PVEM tienen un denominador común: son las mismas que fundaron sus partidos hace más de treinta años; poco apuestan por la renovación generacional -y en el caso Estado de México, Óscar González es muestra inequívoca de ello-; ni tampoco a la formación de cuadros -y el reclutamiento de priístas en la entidad es cosa de todos los días-.

Las alianzas electorales simplemente no cumplen su cometido. No hay gobiernos compartidos que representen el sentido del votante cuando elige a determinada coalición. Los bloques legislativos prevalecen mientras generen votos, y eso no represente perder su registro, disminuir presupuestos o poner en riesgo sus cargos de elección otorgados por una ficticia trasferencia de votos.

Lo cuestionable para los aliados electorales, es haber regateado su apoyo al gobierno federal en razón de sus privilegios cupulares; lo que resalta para el régimen de la transformación, es haber reiterado que mantendrá sus coaliciones para el 2027, porque se siente muy cómodo actuando como el priísmo hegemónico en pleno siglo veintiuno, y en la antesala del 2030.

Del PRI y del PAN, hay muy poco que defender porque su pragmatismo es el mismo. No hay que olvidar que el PAN se coaligó, apenas en el sexenio peñista con el PRD, para evitar que el priísmo se erigiera en partido hegemónico, con lo que arrebató algunos estados que resultaron en un mal experimento en el ejercicio del gobierno. Y en 2021, surgió lo impensable, el PAN aliado del PRI, al que tanto combatió política, ideológica y electoralmente durante 80 años.

Y del PRI, simplemente ha quedado desdibujado; incapacitado de postular una candidatura propia a la Presidencia de la República tras 90 años de historia, y haber respaldado a la panista Xóchitl Gálvez. Eso desnuda de cuerpo entero su pragmatismo para ganar un puñado de posiciones legislativas.

Esas componendas del poder son las que hacen que la clase política hoy se encuentra absolutamente defenestrada por todo el electorado. Y a pesar de todo, esas alianzas prevalecerán y buscarán el voto para los comicios de 2027.

La tenebra

Y entonces, los partidos políticos surgidos durante el sexenio del innombrable son los que hoy dan sentido al partido de la transformación.