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El Manual de Maquiavelo 19-05-2023

Francisco Ledesma / En juego, el futuro… de la clase gobernante

Mucho se escucha decir a las candidatas a la gubernatura del Estado de México que, lo que está en juego en las elecciones del domingo 4 de junio, es el futuro de las familias mexiquenses; cuando en realidad, la mañana del lunes 5 de junio, la cotidianidad de los electores no tendrá mayores consecuencias derivadas del resultado comicial que determine ganadora a una u otra, a diferencia de lo que en verdad está en contienda: el futuro de la clase gobernante.

Si gana Delfina Gómez, será un clivaje para la vida política del Estado de México, identificado como el último bastión del priísmo; y será el mayor triunfo electoral para el lopezobradorismo después de su victoria en los comicios presidenciales de 2018, derivado del peso en la cantidad de votantes que aquí residen.

Si Alejandra del Moral se impone junto con la maquinaria electoral contra todos los pronósticos y las encuestas, significará la reivindicación de Alfredo Del Mazo, pese a las muestras de una presunta componenda política, que hasta hoy persiste en el imaginario colectivo de quienes dan la elección por resuelta.

Sin embargo, el futuro de la clase gobernante pasa por otros efectos. Por ejemplo, en el caso de los alcaldes priístas, se juegan el domingo 4 de junio, la posibilidad de reelegirse en las elecciones locales del 2024. Ahí se enlistan Raymundo Martínez en Toluca, Cristina González en La Paz, Antonio Rodríguez en Tlalnepantla, David Sánchez Isidoro en Coacalco, Aldo Ledezma en Cuautitlán y Ana Muñiz en San Mateo Atenco, entre muchos otros.

El panismo, tiene la mira puesta en otros datos y metas mayores. Bajo la premisa de los gobiernos de coalición, Acción Nacional está obligado a conseguir alrededor de un millón de sufragios para alcanzar el triunfo a favor de Alejandra del Moral, y con un alto porcentaje de la votación, ser parte activa del eventual gabinete que podría conformar la priísta, a partir del 16 de septiembre.

El PRD tiene grandes preocupaciones, y trabaja para evitar pesares. Antes que pensar en la victoria del PRIAN, debe conseguir votación suficiente para alcanzar entre un 5 y un 8 por ciento de las preferencias, que le garanticen un financiamiento suficiente para hacer campaña en los comicios del 2024.

Ahora bien, el PRI, PAN y PRD tienen su propia competencia en los municipios gobernados por Morena. Aun cuando pierdan la elección de cada localidad, el partido mejor posicionado pedirá el siglado de candidaturas a alcaldes, en caso de persistir el bloque opositor para la contienda del año entrante.

Los alcaldes de Morena también se juegan la posible reelección, y para ello deben garantizar el triunfo a favor de Delfina Gómez. En el caso de presidentes municipales que ya ejercen su segundo periodo, tienen la mira puesta en el ámbito legislativo como Fernando Vilchis y Mariela Gutiérrez, en Ecatepec y Tecámac, que aspiran a una posición en el Senado de la República.

Desde ahora, la estrategia morenista debe concentrarse en los comicios legislativos del 2024, pues en un eventual triunfo de Delfina Gómez, será una prioridad garantizarle al menos, la mayoría simple del Congreso estatal. Por ello, resulta importante ganar alrededor de 30 de los 45 distritos locales.

El Partido Verde buscará demostrar su capacidad de movilización electoral con el propósito de consolidar su presencia en alcaldías y regidurías, más aún, cuando irían en alianza con Morena, por encima del resultado de este año.

Ese es el verdadero futuro que está en juego en las elecciones del 4 de junio, el de la clase gobernante que, desde ahora, comenzará a configurar la estrategia electoral del 2024, para asegurar un sistema de pesos y contrapesos.

La tenebra

El único futuro seguro es que, el 16 de septiembre habrá gobernadora.