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Dantesco empate del Diablo

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Por Juan Carlos Cartagena Abaurre

Si algo le faltaba a Toluca en el año era perder contra Veracruz, un equipo sin triunfo en 35 partidos; los rojos estuvieron a punto de lograrlo. Un fútbol desvergonzado, sin chiste, de equipo de otra liga. Para no variar, Toluca hizo sufrir a su afición, pasando 20 minutos de infierno, preso de sus propios pecados.

Cuando el puerto celebraba salir de la racha sin ganar, Castañeda los regresó a su realidad con un golazo, mismo que celebró callando a una afición, sin dar cuenta que para ese momento, el estadio estaba mudo. El resultado fue un 1-1, pierden los dos y el Diablo se queda en el purgatorio de las críticas; todas ellas, las que sean, con razón. Los jóvenes salvan nuevamente el barco, que está lejos de llegar al paraíso.

El 11 del diablo y jugarla con jóvenes

Tobio y León fueron sustitutos de Sauro y Rigonato. La Volpe mandó al campo a Talavera, Salinas, Wicho, Maidana, Tobio, Chalá, William, Ruiz, León, Pardo y Canelo.

Los tres cambios fueron de jóvenes que La Volpe planea ir haciendo parte de la titularidad. Cruz, Castañeda y Millán fueron las soluciones que Ricardo mandó desde el banco, lugar donde se quedaron Mancuello y Gigliotti, un strike cantado para el fin del torneo.

Los goles

1-0 Penal cometido por Wicho, sancionado por el VAR, cobrado por Carrasco y detenido por Talavera; sin embargo, en el rebote el mismo contador lo mandó al fondo de la red, para ilusionar a los Tiburones.

1-1 Zapatazo de Castañeda que se incrustó al ángulo. El joven los celebró callando a la afición, como si ganara un título, sin notar que le metía un gol al último lugar. Eso, es el reflejo de lo que vivió este equipo y su afición hoy.

La clave

Toluca es un equipo de risa, sin pies, ni cabeza, jugadores caprichosos e indignos de portar una playera con diez estrellas en el escudo y por ende, de llevarte por la onceava. Toluca se encontró un cheque al portador y lo perdió al echarlo en la bolsa rota; eso no le pasa a cualquiera. Veracruz haría lo suyo, jugaría con orgullo más que con fútbol, y con eso le estaba alcanzando por la mala presentación de este Toluca, al cual nada lo salva de ser etiquetado y señalado.

Toluca demostró que no sabe jugar contra equipos que no le cierran los espacios. Esperar bien ordenado a Toluca es como quitarles el oxígeno y las ideas.

Conclusión

Toluca está pagando los pecados del pasado y presente, viviendo un infierno. Si no se pudo con Veracruz, veo difícil poder meterse a la liguilla. Esto lo sabe Ricardo La Volpe, que ha ido dando espacio a los jóvenes, tal vez como alternativa, no como solución, pero pensando en lo que viene para este equipo. No me extrañaría seguir viendo más casos como lo que hoy sucede con Mancuello y Gigliotti. Dentro del agrio sabor del punto que se lleva hoy el cuadro rojo, está claro que lo mejor siguen siendo los jóvenes que reciben cada vez más minutos.

La afición está fastidiada de este tipo de exhibiciones, ha perdido la fe y se cansa de ser burla cuando menos una vez al mes. Sinha debe hacer algo en diciembre, y créanme que está preparándolo.

Gracias por leerme y jugar conmigo.

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