Centro Toluqueño de Escritores será reubicado en instalaciones municipales, anuncia alcalde

Redacción

Toluca, Edomex; 7 de enero de 2026.- El Centro Toluqueño de Escritores será reubicado dentro de otro inmueble propiedad del gobierno municipal, anunció este miércoles el alcalde de la capital, Ricardo Moreno, quien aclaró que la medida responde a una adecuación de oficinas gubernamentales, particularmente de la Tesorería Municipal, cuyo edificio donde se ubicaban deberá ser desocupado.

En la víspera, el Centro Toluqueño de Escritores informó que, había sido notificado por parte de la autoridad municipal sobre la necesidad de desalojar las instalaciones que ocupa en la Plaza Fray Andrés de Castro, las cuales ocupa desde hace 40 años, sin dar mayores detalles o explicaciones sobre esta medida administrativa.

Ricardo Moreno recalcó que, ya se trabaja en la adecuación de oficinas alternas que serán destinadas al Centro Toluqueño de Escritores, con el propósito de que mantengan sus tareas relacionadas con la promoción de la cultura, la escritura y la literatura, como lo ha venido haciendo desde hace más de 40 años.

Detalló que, la Tesorería Municipal ocupa unas oficinas sobre la calle Miguel Hidalgo, cerca de la Alameda Central, cuyo propietario ya no estará en condiciones de renovar el contrato, lo que obligará a reubicarse en otros inmuebles propiedad del gobierno de la capital mexiquense.

No obstante, recalcó, hay otros inmuebles propiedad del Ayuntamiento de Toluca que no pueden ser ocupados, por resistencia de particulares a desocupar dichos espacios, tal es el caso del restaurante Don Pancho, que paga una ínfima cantidad de 100 pesos por metro cuadrado, es decir, cerca de 15 mil pesos por 150 metros cuadrados, en el interior de Los Portales.

La cifra contrasta con los mil pesos por metro cuadrado que paga el Ayuntamiento a particulares, para disponer de otras oficinas de carácter gubernamental.

Por ahora, el gobierno municipal ha iniciado un proceso legal con el propósito de recuperar estas instalaciones, cuyo contrato dejó de renovarse, y por lo tanto, carece de temporalidad. De ahí, la resistencia de los propietarios del negocio Don Pancho para desocupar dicho inmueble público.