Redacción
Ciudad de México, 3 de mayo del 2026.- Ariadna Montiel fue ungida este domingo como nueva dirigente nacional de Morena, en sustitución de Luisa María Alcalde Lujan, quien despachará como Consejera Jurídica de la presidencia. Junto con la ex secretaria del Bienestar, también llegó a la dirigencia del partido, Oscar del Cueto, uno de sus colaboradores más cercanos, como su secretario de Finanzas.
Una vez nombrada como presidenta de Morena, Montiel fue clara y advirtió que bajo su dirigencia “no se tolerará la corrupción en ningún gobierno de Morena” y advirtió a los gobernadores y alcaldes “hacer a un lado a quien incurra en estas prácticas”.
En morena, dijo, “los corruptos no tienen cabida” por ello –insistió—“nos corresponde garantizar que los representantes de nuestro movimiento sean mujeres y hombres con principios y valores, honestos y con un compromiso real con el pueblo, porque lo que está en juego es la autoridad moral y política que nos dio la legitimidad para llegar al poder”.
Entre los asistentes al Congreso Nacional hubo aplausos eufóricos, pero también caras de extrañeza.
Los gobernadores sentados en el presídium y los legisladores ubicados en las primeras filas, sonrientes aplaudían y se volteaban a ver unos a otros.
La nueva líder de Morena también mandó un aviso a quienes pretenden representar al partido en las próximas elecciones. “Deben tener una trayectoria impecable”, sentenció.
Mencionó que el método de elección que ha definido Morena para elegir a sus candidatos es el más democrático, pues es el pueblo quien definirá, en un principio, a quienes serán los coordinadores de la defensa de la transformación y más adelante se convertirán en candidatos.
“Que quede claro también”, recalcó Montiel: “la definición a través de las encuestas no es la búsqueda de la fama y la popularidad, del poder por el poder, sino es el reconocimiento del pueblo, de que se está junto a él y de que se es honesto, cercano, y que se conoce el territorio para gobernar mejor, así que escuchen bien, si tenemos certeza de que alguien haya cometido un acto de corrupción, aunque haya ganado la encuesta, no serán candidatos”.
Pidió que mantener la honestidad pues recalcó que es un mandado ético que no admite excepciones e insistió en ejercer el poder sin apartarse del pueblo ; también demandó desterrar el nepotismo, el clasismo, el racismo y el machismo y cualquier práctica que viole los principios del partido.
A la militancia exigió volver a salir a las calles y repartir el periódico regeneración para que ninguna vivienda se quede sin un ejemplar y adelantó que se realizarán asambleas por la defensa a la soberanía, por lo menos una en cada municipio del país.
