Redacción
Toluca, Edomex; 7 de enero de 2021.- Derivado de la pandemia y el extendido confinamiento social, en los últimos nueve meses han cerrado 10 mil restaurantes ubicados en el Estado de México, lo que ha ocasionado la pérdida de al menos 50 mil empleos directos.
En una carta abierta dirigida al gobernador de la entidad, Alfredo Del Mazo Maza y a la jefa de gobierno capitalina, Claudia Sheinbaum Pardo, líderes restauranteros del Valle de México hicieron un llamado de auxilio para que la industria restaurantera sea considerada actividad esencial y se les permita su reapertura a partir del próximo lunes 11 de enero, más allá de la prevalencia del semáforo epidemiológico en color rojo.
En el documento publicado este jueves en distintos medios impresos de circulación nacional, el sector restaurantero advirtió estar en peligro de desaparecer. “Desde el inicio de la pandemia en la Zona Metropolitana del Valle de México se han cerrado 13 mil 500 establecimientos”.
En el caso del Estado de México, detallaron que antes de la pandemia se tenían registrados 70 mil restaurantes generando 340 mil empleos directos, sin embargo, a nueve meses de la emergencia sanitaria se han cerrado definitivamente 10 mil unidades, con una pérdida de, al menos 50 mil empleos directos.
“Es una muerte lenta y dolorosa porque implica perder el patrimonio de miles de personas y por consiguiente la seguridad de un ingreso para millones de familias”, abunda la misiva del sector empresarial.
Explicaron que, los restaurantes se han acabado sus ahorros, y hoy deben seguir pagando impuestos, licencias, servicios, etcétera, cuya viabilidad financiera resulta imposible con las puertas cerradas, ya no sólo para cumplir con sus deudas sino sobrevivir.
Los restauranteros agregaron que, si ben ya se empiezan a aplicar algunas vacunas contra el virus, el retorno a una normalidad aún se ve lejano, por lo que consideran urgente emprender estrategias que definan la forma de operar para los restaurantes aún en semáforo rojo, pues se trata de proteger la economía y la salud de manera equilibrada.
Insistieron que, en los últimos meses se implementaron medidas sanitarias y de protección para colaboradores, proveedores y clientes, y con un aforo limitado, se ha comprobado que los restaurantes no son fuente de contagio. “Las fiestas, eventos privados e incluso el comercio informal ha generado la pandemia que hoy estamos viviendo”, añade el documento.
La carta abierta del sector restaurantero se realizó en la víspera de que el gobernador Alfredo Del Mazo y su homóloga, Claudia Sheinbaum deberán anunciar una eventual extensión del semáforo rojo, el cual concluiría el próximo domingo 10 de enero.