Patricia Zarza reivindica paro estudiantil como punto de quiebre para transformar la UAEMex

Francisco Ledesma

Toluca, Edomex, 30 de octubre de 2026.- La rectora de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex), Patricia Zarza Delgado, reivindicó el movimiento estudiantil de 2025 como un punto de quiebre que hizo inevitable una transformación de fondo en la institución, durante la sesión del Consejo Universitario en la que celebró la aprobación de la nueva Ley Universitaria por parte del Congreso mexiquense.

Al fijar una postura institucional por la aprobación de la reforma a la ley de la UAEMex, la rectora sostuvo que las movilizaciones estudiantiles hicieron visibles los rezagos democráticos, la falta de representación de amplios sectores de la comunidad y las prácticas de conducción institucional que durante años impidieron atender las demandas universitarias.

Al hacer un recuento histórico, Zarza Delgado cuestionó los anteriores intentos de reforma a la legislación universitaria, particularmente aquellos que, dijo, se construyeron al margen de la comunidad y quedaron supeditados a intereses cupulares.

Recordó que, a principios de este siglo, la UAEMex tenía alrededor de 40 mil estudiantes, una presencia concentrada principalmente en el Valle de Toluca y una estructura administrativa rígida, donde el disenso y la crítica eran considerados factores de división que se buscaba invisibilizar o eliminar.

Afirmó que uno de los intentos de reforma de aquella época no consiguió respaldo suficiente porque se alejó de las necesidades de la comunidad. Posteriormente, a principios de esta década, se impulsó otra modificación que, aunque fue aprobada, no logró avanzar por la vía legislativa y contemplaba ampliar los periodos administrativos, una propuesta que, a su juicio, no correspondía con las expectativas de transformación universitaria.

La rectora también advirtió que, frente a la imposibilidad de modificar la legislación, se buscaron alternativas para llevar al límite sus disposiciones legales y orientar el rumbo institucional hacia la continuidad de intereses específicos.

“Frente a ello, la comunidad dijo no más”, expresó al referirse al movimiento estudiantil de 2025, al que reconoció como la manifestación de un descontento acumulado y la exigencia de renovar las estructuras de gobierno universitario.

Patricia Zarza rechazó que aquel episodio deba entenderse como un acontecimiento que la Universidad deba evitar en el futuro. Por el contrario, consideró que representa una advertencia sobre las consecuencias de anteponer beneficios personales a los intereses institucionales, violentar la legalidad y desatender las demandas de la comunidad.

“Cuando se antepone el beneficio personal al institucional, cuando se violenta la legalidad y cuando se abandonan los intereses universitarios, la comunidad estará presta y dispuesta a hacerse escuchar”, recalcó.

La rectora defendió que la nueva legislación surgió de un proceso de consulta y participación que involucró a estudiantes, docentes y trabajadores administrativos, además de equipos jurídicos y órganos colegiados de la institución.

Aseguró que el proyecto recogió planteamientos históricos que habían quedado relegados y permitió que el Consejo Universitario reivindicara su papel como máxima autoridad de la institución y representante legítimo de la comunidad.

También reconoció la intervención de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, a quien describió como una mandataria sensible a la educación superior y respetuosa de la autonomía universitaria, por haber recibido la iniciativa y presentarla ante el Congreso estatal.

Zarza Delgado reconoció que todavía habrá un trabajo amplio para homologar los ordenamientos universitarios con el nuevo marco legal, pero consideró que la aprobación legislativa representa la culminación de una ruta de transformación que, afirmó, fue impulsada por las demandas de cientos de miles de universitarios a lo largo de distintas generaciones.

“Esta institución está más viva que nunca”, enfatizó, al defender el pensamiento crítico y la inconformidad como componentes de la vida universitaria.