Redacción
Ciudad de México, 25 de agosto de 2026.- El senador mexiquense Higinio Martínez Miranda se perfila para asumir la presidencia de la Mesa Directiva del Senado de la República, según ha trascendido en las últimas horas por versiones periodísticas, que apunta que la presidenta Claudia Sheinbaum dio su anuencia y el texcocano cuenta con la mayoría de legisladores del grupo parlamentario de Morena en la Cámara Alta.
Durante las últimas semanas, Higinio Martínez anunció su intención por presidir la Mesa Directiva del Senado de la República, en la víspera de la toma de definiciones del proceso electoral 2027, donde se renovarán presidencias municipales, diputaciones federales y locales, y en cuya contienda interna ha exigido se respeten las posiciones electorales de su grupo político.
Este martes, en una entrevista televisiva, el texcocano afirmó que presidir el Senado de la República representa un paso más en su trayectoria política y que buscará ejercer a partir del diálogo, la negociación y la construcción de acuerdos con todas las fuerzas políticas.
El legislador de Morena reconoció que no había buscado formalmente ocupar un cargo de dirección dentro de la Cámara Alta desde que llegó al Senado en 2018, pero afirmó que, tras dialogar con compañeras y compañeros, considera que se trata de una responsabilidad que vale la pena asumir.
“Es más trabajo, es más responsabilidad”, sostuvo Martínez Miranda, quien enfatizó que la presidencia del Senado no representa un ingreso adicional, sino una mayor carga institucional.
De concretarse su elección, asumirá el encargo a partir del 1 de septiembre, cuando inicie el periodo ordinario en el Senado de la República, para lo cual dijo, tendrá la obligación constitucional de representar al Senado en su conjunto y no únicamente a la mayoría legislativa. “Representas a todas las voces, a los 128 senadores”, afirmó.
El mexiquense planteó que su eventual llegada a la Mesa Directiva estaría marcada por una relación institucional con la oposición, incluso en escenarios de confrontación política. Aseguró que las diferencias entre partidos son naturales, pero consideró que éstas no deberían impedir la búsqueda de soluciones a los problemas nacionales.
Martínez Miranda defendió particularmente la posibilidad de incorporar propuestas provenientes de otras fuerzas políticas cuando éstas sean útiles para el país. Puso como ejemplo la seguridad pública, un tema que, dijo, podría abordarse a partir de experiencias exitosas de gobiernos emanados de Morena, PAN, PRI y otras fuerzas políticas.
Propuso que, en lugar de concentrar los debates legislativos en la confrontación, el Senado pueda revisar experiencias exitosas desarrolladas en municipios y entidades para identificar aquellas políticas que puedan ser replicadas.
Martínez Miranda reconoció que la confrontación política no desaparecerá, particularmente ante la proximidad del proceso electoral de 2027, cuando los partidos competirán por distintos cargos. Sin embargo, planteó separar la disputa electoral del trabajo legislativo.
“Las diferencias van a seguir, somos partidos políticos distintos, tenemos orígenes distintos, tenemos intereses distintos”, admitió.
