Francisco Ledesma
Toluca, Edomex; 17 de julio de 2026.- Este 17 de julio se cumple un año de la llegada de Patricia Zarza Delgado a la rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex), luego de una elección abierta a la comunidad universitaria realizada dos días antes, en un contexto marcado por el paro estudiantil que cuestionó la legitimidad del proceso sucesorio.
La elección estuvo precedida por un amplio movimiento de protesta que denunció una contienda inequitativa y acusó que las condiciones institucionales favorecían a la entonces secretaria de Administración, Eréndira Fierro Moreno. La inconformidad derivó en la toma de decenas de espacios universitarios y colocó a la institución en una de las crisis políticas más profundas de su historia reciente.
En pleno periodo vacacional, Zarza Delgado recorrió los espacios académicos ocupados por las asambleas estudiantiles para conocer de primera mano sus demandas. Muy pronto quedó claro que el conflicto trascendía la elección de la rectoría y evidenciaba problemas estructurales acumulados durante años.
Los pliegos petitorios planteaban como ejes centrales el avance hacia la gratuidad de las cuotas escolares, la rehabilitación de instalaciones universitarias, la atención a casos de acoso sexual y violencia de género, así como el fortalecimiento del equipamiento para las actividades académicas.
A ello se sumaban exigencias de mayor transparencia y rendición de cuentas, una reforma a la Ley Universitaria que democratizara los procesos de elección de autoridades y la transformación del edificio de Rectoría en un Centro Cultural Universitario.
Entre agosto y octubre de 2025, las asambleas estudiantiles comenzaron a levantar de manera gradual los paros, bajo el compromiso de que las demandas serían atendidas de forma progresiva mediante mesas de trabajo con las autoridades universitarias.
El edificio central de Rectoría fue devuelto a la institución en noviembre pasado, después de casi 200 días de ocupación, lo que permitió el restablecimiento de las actividades administrativas y académicas en la totalidad de los espacios universitarios.
Sin embargo, el regreso a la normalidad no significó el cierre del conflicto. En los meses posteriores se registraron nuevos paros temporales en el Centro Universitario Nezahualcóyotl, por denuncias de acoso sexual contra personal académico, y en el Centro Universitario Texcoco, donde estudiantes exigieron atender el deterioro de la infraestructura.
En las últimas semanas, el Enjambre Estudiantil Unificado volvió a colocar el tema universitario en el centro del debate al denunciar un incremento en las cuotas de reinscripción para el semestre 2026-B y exigir la reinstalación de las mesas de diálogo.
Las reuniones celebradas el 13 y el 16 de julio concluyeron sin acuerdos. La administración universitaria sostuvo que en enero pasado se aplicó un descuento extraordinario del 12 por ciento y que para el nuevo semestre las reducciones se calcularon con base en las cuotas de 2024, además de reiterar que no es posible comparar los costos de reinscripción entre semestres pares e impares debido a las diferencias en la carga académica.
La explicación no convenció a las asambleas estudiantiles, que mantienen como prioridad el cumplimiento de los compromisos asumidos hace ocho meses y sostienen que varios puntos de los pliegos petitorios fueron dados por atendidos sin que existiera una solución de fondo.
Paralelamente, este viernes el Consejo Universitario tiene programada una sesión extraordinaria para analizar y, en su caso, aprobar el proyecto de reforma a la Ley de la UAEMex, resultado de los foros de consulta realizados durante el último año.
Entre las modificaciones más relevantes destacan la creación de un órgano electoral universitario y la permanencia del voto ponderado para la elección de la persona titular de la Rectoría, además de adecuaciones en materia administrativa, académica y de modernización tecnológica.
De ser avalada por el máximo órgano de gobierno universitario, la iniciativa será enviada a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez para su presentación ante la Legislatura del Estado de México, donde se prevé que sea discutida durante el próximo periodo ordinario de sesiones.
A un año del cambio de rectoría, la UAEMex ha logrado recuperar la operación institucional y reabrir todos sus espacios académicos; sin embargo, las principales demandas que detonaron el movimiento estudiantil —la gratuidad, la democratización de la vida universitaria y el cumplimiento integral de los pliegos petitorios— continúan sin resolverse plenamente.
El desenlace de las negociaciones con el Enjambre Estudiantil marcará el rumbo de una administración que aún busca convertir los acuerdos alcanzados en resultados tangibles para la comunidad universitaria.
A la fecha, también parece sin avance el impulso del Centro Cultural Universitario al interior del edificio de rectoría, cuya promesa de implementación fue una de las principales razones para haber entregado dichas instalaciones el pasado mes de noviembre.
La forma en que la administración de Patricia Zarza resuelva los pliegos petitorios definirá si la crisis estudiantil quedó atrás o sólo entró en una nueva etapa.
