Por otra raya más… la internacionalización

Por Juan Carlos Cartagena Abaurre

Una nueva final, el mismo rival. Toluca enfrenta un nuevo reto, el objetivo del que tanto se habló y por el que se “arrumbó” la liga, está aquí y ahora. Nuevamente es Tigres, otra vez es en casa, con la gran afición que quiere seguir celebrando títulos.

El rival

A diferencia de la final de liga, Tigres sabe que llega con “la desventaja” de ser visita en partido único, sin embargo no deja de ser peligroso por la experiencia en este tipo de partidos. Los felinos fueron duramente criticados por ser eliminados en la liguilla y esa es la presión extra a la que se enfrentan.

El último partido de Gignac como Tigres se vuelve también una motivación extra.

Toluca casi completo

Sin sus seleccionados, pero con un equipo descansado, los Diablos van a tener la oportunidad de enfrentar este juego con un plantel muy cercano a lo que les dio el bicampeonato. Lo difícil será suplir a Gallardo en la lateral izquierda. Su aporte tanto en ofensiva como en defensiva va a extrañarse.

La clave

Conociendo a Mohamed, Toluca va a proponer; eso no significa que se va a desbocar, ya que también es sabedor de que Tigres buscará el orden defensivo y el ataque directo como plan A. Toluca en su estilo va a tener el balón y dependerá de la claridad de Marcel, el desequilibrio de Helinho, la genialidad de Castro y la voluntad de Angulo para poder dotar de balones a Paulinho. Si cuando menos dos de estas armas de Toluca se activan, Tigres estará en problemas.

Ojo ahí

A diferencia del juego de la final, esta vez unos hipotéticos penales no le desagradan a Tigres, que llega sin ser el favorito y jugando de visita. En la final de Liga, Toluca remontó dos goles adversos y eso jugó a su favor en lo mental en la tanda de penales.

Conclusión

Bajo ningún resultado de este día, podríamos decir que haya sido un mal semestre para Toluca, no puede todo depender de un solo juego, sin embargo está claro que la satisfacción semestral depende del resultado de esta tarde-noche, sobre todo después de escuchar tantas veces a Mohamed decir que el objetivo principal era Concachampions. De no lograrse se sentiría el vacío y para nada habría valido la pena la forma en la que dejaste el torneo local en el que había amplia posibilidad de ser tricampeón.

Si los diablos cumplen el propósito de ser campeones, entonces, lo hecho por esta generación, la pondrá en el sitio privilegiado de los equipos de época y habrá que ponerle Antonio Mohamed a una calle del centro de Toluca. Veo a los diablos con una mentalidad a prueba de todo y una confianza en su fútbol que hace ilusionar con que otra alegría está cerca y podría ser esta tarde de final pre mundialista.

El diablo va a por otra raya más al tigre. El diablo va por la internacionalización.