Tomás recupera su libertad, tras amnistía concedida por la Sala de Asuntos Indígenas del Poder Judicial Edomex

Por Israel Dávila

Almoloya de Juárez, Edomex, 17 de febrero del 2026.-  Tomás Gabriel Crisanto, recobró su libertad la tarde de este martes tras ser excarcelado del penal de Santiaguito donde estuvo recluido los últimos 13 años de su vida, por un crimen que no cometió.

Su salida de la cárdel se produjo horas después de que el pleno de la Sala de Asuntos indígenas del Poder Judicial mexiquense votara por unanimidad  su excarcelamiento por amnistía, ya que se comprobó que el proceso penal al que fue sujeto violentó sus garantías individuales.

A decir de los magistrados de la Sala de Asuntos Indígenas, se pudo confirmar, que tras la revisiòn de su expediente, Tomás Gabriel Crisanto, sentenciado a 43 años de prisión por el delito de homicidio, nunca  contó con una persona intérprete ni con defensa que tuviera conocimiento de su lengua y cultura, pese que él se autoadscribirse como persona indígena de la etnia otomí.

Su expediente fue analizado previamente por la Comisión estatal de Derechos Humanos quien se pronunció a favor de que se le concediera la amnistía, pues se cumplían los supuestos que dicta la norma para acceder a este beneficio.

“Durante su proceso penal no contó con persona intérprete ni con defensa que tuviera conocimiento de su lengua y cultura, pese a autoadscribirse como indígena, lo que constituyó una barrera lingüística y cultural que impactó en su derecho humano a una defensa adecuada y a un acceso igualitario a la justicia, por lo que la Comisión sostuvo en su pronunciamiento que el caso debía analizarse bajo una perspectiva intercultural, interseccional y de derechos humanos, atendiendo las barreras estructurales que enfrentan las personas integrantes de pueblos y comunidades indígenas dentro del sistema de justicia penal”, señaló la codhem en un comunicado.

Tomás Gabriel Crisanto es originario de la comunidad Jiquipilco, El Viejo, en el municipio de Temoaya. En 2013, él fue a denunciar a su sobrino por haber disparado contra un hombre al que le quitó la vida. Minutos después, los policias ministeriales lo detuvieron antes de salir del Ministerio Público de Lerma, y desde ese entonces fue privado de su libertad. El 8 de mayo del 2014 fue sentenciado a 43 años y 9 meses de prisión por el Juzgado de Juicio Oral del Distrito Judicial de Toluca.

La codhem  reveló que la valoración criminológica practicada a Tomás Gabriel  determinó que “no presenta diagnóstico de psicopatía, no registra antecedentes de conductas delictivas, no tiene problemática de consumo de sustancias y que la probabilidad de reincidencia es baja”.

Alrededor de las 15:30 horas, tres horas después de recibir la resolución de la Sala de Asuntos indígenas del Poder Judicial mexiquense, Tomás Gabriel Crisanto abandonó el penal de Santiaguito.

Ahí ya lo esperaban su esposa y familiares, quien en las ultimas semanas habían montado un plantón frente la Fiscalía estatal y el Poder Judicial reclamando la liberación de Tomás, pues la Codhem, ya se había pronunciado por la amnistía.

Al salir, Tomás pidió al Poder Judicial que revise los casos de los más de cien indígenas que se encuentran recluidos en cárceles mexiquenses. En especial pidió dar prioridad al caso de tres indígenas oaxaqueños de apellidos Santiago Lorenza, quienes además se encuentran delicados de salud, debido a la tortura a la que fueron sometidos tras su detención.