El Manual de Maquiavelo 30-01-2026

Francisco Ledesma / El manto protector aurense

Por increíble que parezca, pero la carrera política (o electoral) de Juana Elizabeth Díaz comenzó antes que la de la gobernadora Delfina Gómez. Quizá desde ahí, en esa fuente de relaciones, la hoy alcaldesa de El Oro apuesta a que su manto de protección extendido por Texcoco y Chicoloapan, le permita mantener intacto el control político en el ejercicio del poder del gobierno municipal aurense.

Corría el año de 1997, cuando Juana Elizabeth Díaz logró posicionarse como consejera electoral del distrito federal 12 con cabecera en Texcoco. Ahí, compartía la mesa con los representantes de los partidos políticos; con un pujante PRD que se abría paso en la zona oriente del Estado de México.

El representante del PRD en ese consejo electoral distrital era Horacio Duarte Olivares, hoy, secretario general de gobierno, encargado de conciliar entre los grupos de interés aurenses para garantizar la prevalencia de Juan Elizabeth hasta el último día de su mandato, en el todavía muy lejano 31 de diciembre de 2027; es decir, 23 largos meses, que parecen inagotables para sus habitantes.

Como parte de su carrera política, la hoy presidenta municipal se desempeñó como consejera electoral en el distrito federal de Texcoco en 1996-97, 99-2000, 2002-03 y 2005-06: los tiempos de mayor auge del Grupo de Acción Política, al que pertenecían dentro del PRD, Higinio Martínez y Horacio Duarte.

Sabedora de su falta de ascendencia política con el municipio que gobierna, Ely Peñaloza -como se autonombra- ha apostado por el cobijo de la clase política de la zona oriente mexiquense. En agosto pasado, por ejemplo, con motivo del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, tuvo como invitados especiales a funcionarios municipales de Texcoco, incluidos el secretario del Ayuntamiento, el primer regidor y la directora de cultura, del gobierno de Nazario Gutiérrez.

La alcaldesa aurense también presumía en redes sociales cercanía con Antonio Cervantes, exsecretario del Ayuntamiento de Chicoloapan y director de gobierno en la región oriente; quien se identifica con la agrupación morenista “Con Afecto y con Amor”, presidida por Berenice Olmos, quien asistió a la toma de protesta de Juana Díaz en diciembre de 2024. Esta organización morenista incidió en la designación de diversos funcionarios municipales, incluido el secretario del Ayuntamiento con el que arrancó su gestión, Vicente Cruz Mateos.

De esa forma, la alcaldesa de El Oro pretendió tejer su fortaleza política, pero también es cierto que, desde muy temprano se confrontó con su cuerpo edilicio, a cuyos regidores pretende regañar y reprimir en cada sesión del cabildo municipal, como si aún estuviese al frente de su grupo escolar en la Escuela Primaria de Texcoco y estos fueran sus alumnos, espacio donde laboró por más de 30 años, y donde conoció a la directora del plantel, Delfina Gómez Álvarez.

La narrativa oficialista de esperar a que avancen las indagatorias en las muy distintas dependencias estatales, llámese FGJEM, OSFEM, Contraloría y las que se acumulen, es apostarle a un proceso dilatorio que no se resolverá en el corto plazo; y que sea la desmemoria quien se encargue de darle respuesta a la ingobernabilidad que permea en el espacio público.

Al final, ya lo decía la premisa del obradorato, vale más la lealtad política para quienes integran su movimiento, por encima de las capacidades profesionales para desarrollar su encargo. Aunque es bien sabido que, el primer acto de corrupción es aceptar una encomienda, cuando no se está apto para el encargo.

Y en el caso de Juana Elizabeth Díaz, no sólo aceptó, fue ella quien pidió ser candidata; y fue el voto masivo que la llevó a la presidencia municipal.

La tenebra

¿Quién es realmente quien des-gobierna El Oro? ¿Quién toma las decisiones políticas mientras la alcaldesa disfruta del poder en Toluca y Metepec?