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El Manual de Maquiavelo 04-04-2025

Francisco Ledesma / Incentivos para votar

Incentivar la participación en cualquier tipo de votación es una tarea primordial, y esto es posible cuando los electores encuentran estímulos, desde los clientelares hasta los de identidad ideológica, o la aspiración democrática de su entorno. Hoy, ante una elección indefinida e inédita, la renovación de la rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex), debe asumir que el voto universal de estudiantes, docentes y administrativos sí cuenta, y que será determinante para elegir a la primera rectora de la institución.

 

Habrá que preguntarse a quién podría convenir desalentar la participación de la comunidad universitaria, cuando se tiene una percepción errónea de que la decisión electiva es una facultad exclusiva de los consejeros universitarios. Por el contrario, el sentido del sufragio de quienes integran el Consejo Universitario estará orientado a partir de la votación emitida en sus espacios académicos.

 

Hoy, es imprescindible que la comunidad estudiantil cuente con la suficiente información en dos sentidos: por un lado, cómo y cuándo se llevará a cabo la votación de sus escuelas o facultades, en donde se garantice la libertad y secrecía de su decisión; y por otra parte, conocer el contraste de los perfiles, las propuestas, las ideas y la exigencia hacia sus representantes ante el Consejo Universitario, para hacer valer su opinión hacia la sucesión del rectorado.

 

La elección de la rectora se define por 109 integrantes del Consejo Universitario. Sin embargo, lo que realmente importa, en una contienda histórica que no tiene candidatura única, es considerar los niveles de participación de los más de 96 mil alumnos, alrededor de 7 mil 700 profesores y cerca de 4 mil 500 administrativos. En un padrón de electores tan extenso y tan diverso, su voz y su voto deberá resonar con fuerza, pero para ello, primero deberán hacerse sentir en las urnas en la elección del 12 de mayo. Del tamaño de participación, será la grandeza de la legitimidad que está por marcar a la UAEMex.

 

Hasta ahora, las contendientes han salido a dar entrevistas. Ya han recorrido diversos espacios académicos. Y comunican su día a día, a través de las redes sociales. Con esas herramientas a su alcance, en las últimas semanas, diversos espacios académicos enfrentaron exámenes parciales, también prevalece una apatía en algunos sectores universitarios, y lo que sí permea son los escándalos que surgen en perfiles no oficiales en redes sociales vinculados a la institución.

 

No hay espacio para la confusión. Incentivar a votar no representa construir una movilización presionada, coaccionada o estimulada para ninguna de las aspirantes. Se debe informar de manera decidida y abierta cuándo es la elección, y tener claridad que este ejercicio democrático se realice en libertad. La votación de la comunidad, sí debe resonar en el Consejo universitario.

 

No hay espacio para la omisión. Prometer plazas laborales, beneficios salariales o calificaciones académicas no obedece a un compromiso de campaña; esa ecuación es una componenda política que no tiene lugar en un proceso democrático, menos aún en la UAEMex y su comunidad universitaria.

 

Errores e irregularidades ya se han cometido demasiadas en este proceso. De buenas intenciones está pavimentado el camino al infierno. Aunque en esta votación sólo participan los universitarios, su resultado trasciende las aulas y las oficinas de la institución. La discusión pública así lo demuestra.

 

No se trata de una decisión cupular, si se asume el cumplimiento de la ley y el estatuto universitario, y en donde lo prioritario será garantizar la participación activa y copiosa de la comunidad, y que su decisión sea respetada por los consejeros universitarios que se deben a sus docentes, alumnos y administrativos; y no a la autoridad, ni a la saliente ni a la entrante.

 

La tenebra

Lo más importante en esta elección, no son las aspirantes, ni quienes dirigen el proceso interno. La credibilidad y la confianza institucional está en juego determinada por la calidad de su democracia.