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Acabaremos con la corrupción y la simulación desde Rectoría: Laura Benhumea

Francisco Ledesma e Israel Dávila

 

Laura Benhumea es la sexta aspirante a la rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de México. En su pasado reciente, se desempeñó como directora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, un espacio académico siempre inmerso en la toma de decisiones de la institución. Tras una negativa en su registro, con un amparo a su favor, ha entrado en competencia y ha iniciado desde hace una semana sus comparecencias en los distintos espacios académicos.

 

La aspirante a la rectoría, reconoce que, aunque las bases de la elección parten de la equidad de la contienda, se deben evitar presiones, distorsiones o secretismos al interior del Consejo Universitario, con el propósito de hacer valer en el voto de los consejeros, la opinión que surja de la comunidad universitaria que participará en una auscultación cuantitativa el 12 de mayo, y en consecuencia, estar en condiciones de respetar el resultado electoral.

 

Benhumea González plantea que su rectorado estará caracterizado por el uso de urnas transparentes, no sólo para la elección inmediata, sino para el ejercicio de los recursos públicos y acabar con todo tipo de corrupción. Adelanta que encabezará una rectoría de puertas abiertas, donde la rectora salga de su oficina, evite simulaciones en los espacios académicos, y pueda conocer con cercanía las necesidades de la comunidad universitaria.

 

Pregunta: Buenas tardes. Pues candidata, para iniciar, ¿platíquenos quién es Laura Benhumea?

 

Laura Benhumea González: Claro que sí, muchas gracias por esta oportunidad. Laura Benumea es una universitaria desde hace 38 años, desde que ingresé a la Escuela Preparatoria, en la Preparatoria número 4, posteriormente hice mis estudios de Licenciatura en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, la Maestría en Estudios para la Paz y el Desarrollo en la misma institución, pero una vez que yo terminé la licenciatura me titulé pronto con una tesis escrita, un trabajo escrito, que me permitió ingresar a la Universidad como docente.

 

Además, he desarrollado actividades administrativas, he coordinado programas de posgrado, estudios de posgrado en general, fui subdirectora académica, regresé a coordinar programas de posgrado, directora de la Facultad. Soy una universitaria comprometida, que quiere mucho a su universidad, y que está siempre atenta de las necesidades de nuestros universitarios.

 

P: ¿Cuál considera usted que sería su principal virtud y también su principal defecto puesto al servicio de la comunidad universitaria en caso de que usted gane la elección del 14 de mayo?

 

LBG: Creo que soy una persona empática, que logra ponerse en los zapatos de los otros, y eso me ha permitido poder estar del lado de mis compañeros universitarios en la mayoría de las causas. Y mi defecto pues quizás ser demasiado perfeccionista y ser muy empeñada para tratar de lograr mis objetivos. Digo defecto, porque eso muchas veces nos hace transitar por caminos muy sinuosos, pero siempre con mucha responsabilidad.

 

P: En su trayectoria profesional dentro de la Universidad Autónoma del Estado de México, ¿qué ha hecho Laura Benhumea para considerarse que tiene esos méritos para llegar a la rectoría de la Universidad?

 

LBG: Pues seguirme preparando siempre, he continuado con los estudios, el tratar de ser siempre una persona que conoce a la Universidad, que tiene un mapeo sobre las necesidades de la misma.

 

A mí me parece que también siempre esta actitud de defensa de los derechos de los otros, de conocimiento de nuestra Universidad, me permite ser una voz hasta cierto punto, si me permiten decirlo así, autorizada para poder develar o desvelar los defectos que hemos encontrado, algunos vicios, pero también áreas de oportunidad.

 

Digo mi experiencia dentro de cuestiones administrativas, mi propia formación como administradora pública, como politóloga, me da ciertas capacidades y competencias para poder dirigir una institución tan importante y tan grande como lo representa la Universidad Autónoma del Estado de México. También mis estudios de posgrado, en Estudios para la Paz, en lo que somos conscientes de la necesidad del diálogo, de la mediación, del conocimiento de los derechos y las necesidades de los otros.

 

Me siento preparada para ello y por eso estoy intentando dirigir nuestra Universidad y segura estoy que la opinión de los universitarios será favorable, porque además en mi vida personal estoy viviendo un momento que me permite dedicarme 100 por ciento al trabajo de la dirección y del liderazgo de esta institución.

 

P: Las primeras dos semanas de este proceso, vaya que fueron momentos aciagos para su aspiración a la rectoría. Bajo estas condiciones en las cuales padeció una negativa de registro, tuvo que acudir a la justicia federal para poder ser aceptada en este proceso interno, ¿usted observa condiciones de equidad o ve favoritismo hacia alguna de las contendientes?

 

LBG: Es una pregunta interesante. Yo creo que, en términos generales, si hacemos caso a las bases de la convocatoria, pues hay un proceso de equidad. Sin embargo, no todos los equipos de las contendientes están haciendo caso estricto a estas bases, utilizando algunas redes sociales que no se debieran ocupar, siendo acompañadas de más personas de las que se menciona en las propias convocatorias. Ahí tendría que revisarlo la comisión electoral.

 

Yo estoy enfocada en mis energías, en mis esfuerzos, yo tengo la mentalidad de los nadadores. Yo voy en mi carril muy empeñada en llegar a la meta y hay que seguir enfocando todas mis competencias. No puedo distraerme, tengo que confiar en la comisión, pero para eso también está mi representante y están mis compañeros, para que podamos observar cuando sepamos u observemos que estamos en condiciones de inequidad.

 

P: ¿Para usted es confiable la comisión electoral y el consejo universitario que a final de cuentas será el que toma la decisión de quién será la próxima rectora?

 

LBG: Es confiable la Comisión porque está integrada por mis compañeros, consejeros universitarios, docentes, estudiantes y directores. Acá lo importante es que quienes encabezan esta Comisión realmente les hablen con la verdad, les expliquen el origen de las circunstancias, les asesoren, porque además tienen el derecho de ser asesorados para tomar decisiones.

 

Entonces tenemos que observar desde la figura de nuestros representantes que la Comisión esté actuando, y quien encabece esta Comisión tengan la responsabilidad de informar a los integrantes de manera clara y transparente los procesos y puedan tomar decisiones informados.

 

P: ¿En el consejo universitario confía?

 

LBG: Confío en el consejo universitario porque tienen que llevar la representación de sus comunidades, y las comunidades tenemos que exigir a nuestros representantes que realmente lleven la voz. Por eso es bien importante y yo estoy en favor de que el proceso electoral el día 12 de mayo, que es el día que se recaba la opinión de los universitarios, el voto se emita en una urna transparente, en una boleta de papel y con tinta, en donde sea respetada la opinión de nuestros compañeros y no se deje lugar a dudas a un sistema que al día de hoy no está aprobado y que no hay observadores.

 

P: ¿Se refiere al voto electrónico, particularmente?

 

LBG: Es correcto, al voto electrónico. Yo estoy en favor del voto tradicional. En países y en democracias muy avanzadas como en Inglaterra, por ejemplo, los ciudadanos salieron a la calle a exigir el voto en tinta y papel porque los sistemas todavía no nos garantizan, además de la posible emisión de datos personales como la clave UNIV, por ejemplo, de los estudiantes. Tenemos que ser muy cuidadosos con el manejo de la información, pero, además, sobre todo, en la secrecía del voto. Es decir, habrá que garantizar que quienes revisan estos sistemas no sepan por quién votó cada uno de nosotros. Eso es un derecho y tenemos que garantizarlo.

 

P: Candidata, ya entrando en materia, ¿cuáles son sus tres principales propuestas que tiene para la universidad en los próximos años?

 

LBG: Tengo tres propuestas macro, tres propuestas estructurales y la primera tiene que ver con la revisión, actualización y, en todo caso, cambios del marco legal para evitar esas lagunas que permiten actuar de una manera parcial.

 

La segunda tiene que ver con la transparencia y la erradicación de la corrupción. El tema que hablo sobre las urnas transparentes no sólo tiene que ver con el voto, sino también con todos los procesos que se llevan dentro de la Universidad, y que han generado una disparidad en el poder del acceso a beneficios de todos los sectores.

 

Y la tercera tiene que ver con una reingeniería estructural del modelo administrativo que no esté por arriba de las funciones sustantivas de nuestra Universidad, que son la docencia, la investigación y la difusión.

 

P: En esta materia, ¿hay alguna propuesta en particular para los Centros Universitarios, las Unidades Académicas y que, en la medida de lo posible, también tengan una mayor participación en el Consejo Universitario con voz y con voto?

 

LBG: Claro que sí, es un tema ya urgente. Esto ya no se puede posponer. Y tan no se puede posponer que, desde la primera sesión del Consejo Universitario que yo encabece, vamos a invitar a los representantes de los Centros Universitarios, Unidades Académicas, para que puedan estar presente el Estatuto Universitario, el reglamento del funcionamiento interno del Consejo Universitario y la Ley de la Universidad, permiten que personas que tengan interés en temas específicos que se van a discutir en esas sesiones de consejo puedan estar presentes, con voz y para conocer lo que se está discutiendo, no con voto en este momento.

 

Eso tendrá que transitar una vez que se haga la reforma a la Ley de la Universidad para garantizar que todos y todas, los universitarios, todos y todas, los universitarios, tenemos representación. Sobre todo, porque ya casi el 45 por ciento de la matrícula se encuentra fuera de Toluca, sino es que ya un porcentaje mayor y necesitan representación. Es ineludible, es impostergable.

 

P: Ahora, ¿qué planes tiene para los alumnos que por X razón no se han podido titular? Se calcula que son bastante los alumnos que no han podido titularse, pero también para vincularlos al campo productivo?

 

LBG: Claro. Ya se han iniciado modalidades diferentes de titulación, lo cual resulta un área de oportunidad. Los diplomados superiores, por ejemplo. Aquí hay que impulsar y medir también las competencias que hemos desarrollado y que ya poseen nuestros estudiantes. Aquellos chicos que son talentosos para el tema de la escritura, de la reflexión, del pensamiento crítico, hay que motivarlos para que elaboren trabajos escritos de titulación que pueden ser tesis, tesina, ensayos, artículos.

 

Pero cuando no es así, pues fomentar la inmersión al mercado laboral para que por experiencia laboral puedan hacerlo, por el examen EGEL, por los diplomados superiores. Hay que acompañarlos. No se trata de que terminen su plan de estudios y entonces les demos la bendición y salgan. Tenemos que acompañarlos hasta que terminen ese ciclo profesional y puedan tener mejores oportunidades.

 

Los índices de deserción, los índices de baja titulación, tenemos que irlos remediando con acciones muy concretas de impulso. Algunos incluso no se titulan por cuestiones económicas. Tenemos que revisar también el tema de los costos de la titulación para poder impulsar este proceso y, repito, terminen sus ciclos y puedan incorporarse de una manera más accesible quizá al mercado laboral.

 

P: En cuanto a la calidad educativa, porque muchas veces hay una adecuación de programas de estudio, de modelos educativos, y la plantilla docente pues ahí tiene a veces que ajustarse de manera muy forzosa o no se encuentran con los perfiles académicos más óptimos, y eso también dificulta un poco pues la formación y la capacitación del estudiantado.

 

LBG: Lo mencionas muy bien. El tema de los planes de estudio y la calidad de los mismos no solo tiene que ver con los contenidos, que me parece que la universidad ha trabajado muy bien en esta parte a través de los estudios de factibilidad y de los contenidos que se imparten en otras instituciones educativas, sino que a la par tenemos que capacitar y que actualizar los contenidos que los profesores estamos impartiendo.

 

Además de lo disciplinario, en lo didáctico pedagógico, tiene que ser un trabajo en varias vías para que la calidad no se quede truncada precisamente porque algún elemento de los que he mencionado no se tenga que atender. Hay que seguir capacitando al profesorado, hay que seguir generando materiales didácticos, hacer uso de las tecnologías de la información y de la comunicación y adaptarnos a los estilos de aprendizaje de los jóvenes en lo que actualmente están en nuestras aulas. Es importantísimo mantener la calidad educativa, pero necesitamos considerar muchos elementos.

 

No puede ser un trabajo aislado, tiene que ser un trabajo colegiado de muchas partes y siempre acompañados por las áreas institucionales, la dirección de estudios profesionales, con flexibilidad para las condiciones específicas de cada disciplina. No es lo mismo el aprendizaje en medicina que el aprendizaje en filosofía, por ejemplo. Hay que irnos adaptando también a los estilos, a las tendencias de las disciplinas y a la capacitación docente.

 

P: Bien, en materia de transparencia y de rendición de cuentas, aunque ya la fiscalización se ha profundizado mucho por la Auditoría Superior de la Federación y por el OSFEM aquí en el Estado de México, supervisando cómo se aplican los recursos federales y estatales, hay todavía una asignatura pendiente sobre los recursos propios. ¿Usted considera o está a favor de que se auditen esos recursos propios, clientes externos a la propia Universidad? ¿Los puedan auditar para saber qué se hace con cada peso que ingresa a la Universidad?

 

LBG: Sin duda. Es decir, tiene que haber claridad en el manejo de los recursos, así sean ingresos extraordinarios, alternativos, de presupuesto federal, de presupuesto estatal.

 

Tendría que ser de instancia el Órgano Interno de Control de la Universidad en auditar estos recursos propios para que quede claridad en cuánto entró y en qué se gastó, porque eso da pie a mucha opacidad y a un manejo discrecional, apuesto por la transparencia y por la rendición de cuentas, fuera la corrupción.

 

P: Doctora, me gustaría regresar un poco al tema del proceso interno, que me parece que es fundamental cuando usted habla de que quienes presiden la Comisión (Electoral) o quienes presiden el Consejo Universitario deben de tener claridad hacia sus consejeros, hacia los integrantes de esta comunidad, y me gustaría saber, si usted advierte presiones de algún tipo que en algún momento no pudieran respetar la auscultación cuantitativa que salen en los espacios académicos, y aunado a esa pregunta, ¿si usted estaría en condiciones de respetar el resultado electoral, después de todo este momento pues que ha sido vertiginoso y aciago, y que usted ha transitado desde su inscripción hasta ya poder comenzar su campaña?

 

LBG: A mí me parece que debemos primero partir de la confianza, pero también tenemos que ser muy claros y de observar que en muchos de los casos puede haber ciertas presiones a los consejeros universitarios para que se apoye a determinada postura o a determinada candidatura, y es muy importante convocar a mis compañeros, que fueron mis compañeros en el Consejo Universitario o compañeros universitarios, a que no tengan miedo, a que de verdad lleven al consejo universitario el día 14 de mayo la voz de su comunidad, de sus estudiantes, en el caso de los consejeros representativos de este sector, de los compañeros docentes a través de sus consejeros del sector, del director en general de la propia comunidad, de sus compañeros administrativos, para que esto pueda ser una verdadera fiesta democrática.

 

Si esto se hace así, si hay evidencias de un manejo claro de la voluntad de los universitarios, por supuesto que aceptaremos el resultado. Sin embargo, si hay sospechosismo, si hay opacidad, si hay un manejo discrecional de los resultados a través de un sistema electrónico o de ciertas prácticas ahí o secretismos entre la comunidad, pues eso generará sin duda inconformidades.

 

Entonces es muy importante, tienen en sus manos una gran responsabilidad nuestros consejeros universitarios y yo los invito a que actúen y decidan con libertad, a que lleven de verdad el voto de sus comunidades a nuestro Consejo Universitario.

 

Eso es de altura, eso es de universitarios de primera, de universitarios con calidad probada, con honestidad. No tengamos miedo a actuar así. Necesitamos ya una universidad mucho más clara, mucho más abierta. Este proceso es ejemplar ya por el simple hecho de que somos puras mujeres las que estamos, o solo mujeres las que estamos aspirando a la rectoría. Por ese simple hecho, un segundo precedente ya es el tema que se vivió en mi situación, en donde tuve que salir de la Universidad y hacer valer mi derecho de participación en una instancia ajena.

 

Y el tercer motivo para que este proceso sea realmente ejemplar e histórico es en que se respeten los resultados de la elección. Es decir, que invito a mis compañeros universitarios para que se unan a este movimiento democrático y que realmente representen la voluntad de sus consejeros. Esto le dará mucha credibilidad y este proceso será histórico por ser confiable y por ser democrático.

 

P: En estas comparecencias que están haciendo ahora las candidatas a la rectoría, pues han sido muy, son muy nutridas y son muy sanas para el quehacer universitario. Quien aspira a la rectoría conoce verdaderamente de las necesidades que tiene la comunidad. Sin embargo, eso ocurre una vez, porque después los rectores ya no vuelven a ese tipo de comparecencias. ¿Si usted llega a la rectoría, le gustaría implementar ese tipo de comparecencias y visitar recurrentemente los espacios universitarios para conocer las necesidades, los reclamos, las inquietudes de los docentes, de los maestros, de los administrativos?

 

LBG: Claro que sí, es parte de las propuestas que he estado difundiendo y proyectando, conversando con la comunidad en los doce espacios en los que he estado ya en estas jornadas de promoción.

 

Dos cuestiones, la primera, hay que establecer una rectoría de puertas abiertas, no sólo para que los universitarios vayan a la Universidad y entren libremente al edificio y tengan acceso a la oficina de la rectoría, sino sobre todo para que la rectora salga de esa oficina y esté de manera cotidiana, recurrente en los espacios universitarios, escuchando a la comunidad y que no exista la simulación, porque resulta que cuando se sabe que va a ir el rector a visitarlos, todo se pone bonito. No, basta de simulación, visitas, sorpresa, visitas que les permita a la comunidad evitar estos temas de tener todo listo para la recepción y que sepamos y conozcamos realmente las necesidades.

 

Hacer diagnósticos especializados por cada uno individual de los espacios para que sepamos cuáles son las necesidades que son diferenciadas entre la Facultad de Química, de Medicina, de Ciencias Políticas, de Economía, del Centro Universitario de Texcoco, Huehuetoca, Nezahualcóyotl. Somos muchos universitarios, las necesidades son muchas, pero son diferentes. Hacer diagnósticos y eso va a ser que estemos en los espacios y una rectoría de puertas abiertas.

 

P: Quisiera tener una última pregunta, porque particularmente su campaña se está concentrando, a diferencia de las otras aspirantes, en una jornada de día y de tarde. La calendarización inicial únicamente tenía jornadas matutinas. Esta posibilidad de visitar los espacios académicos universitarios por las tardes le da un doble sentido a su campaña.

 

Por un lado, está visitando una comunidad que las otras aspirantes no han tenido oportunidad de hacerlo, pero también entenderíamos que es donde los espacios académicos, por momentos, tienen una menor población estudiantil o docente. ¿Cómo siente que esta posibilidad juega en su campaña?

 

LBG: Sí, sin duda es un reto, porque efectivamente hay menos matrícula, menos personal académico administrativo, pero de alguna manera se ha (19:53) solventado también con la transmisión en línea. No en todos los espacios ha sido así, de la transmisión en Teams y con recursos tecnológicos para acercarnos a la comunidad.

 

Sin embargo, a mí me parece que la cercanía es importante que se difunda de manera masiva, por decirlo de una manera, pero eso nos va a permitir también conocer y ser realistas sobre las potencialidades que tenemos. No simulación, ¿a qué me refiero? No hay que llevar personas que no pertenecen a esa comunidad simplemente por el hecho de ver que un edificio o que un auditorio está lleno. Si son 80, si son 60, son aquellos que tuvieron el interés de estar y de escucharnos, y eso se va reproduciendo.

 

No necesitamos auditorios llenos, lo que necesitamos son universitarios comprometidos que reproduzcan nuestras ideas, que reproduzcan nuestras propuestas, que las enriquezcan. Las redes sociales hoy juegan en este punto un papel fundamental. Ustedes, los medios de comunicación, juegan un eje central en la difusión de nuestras propuestas, en el conocimiento de nuestras trayectorias, lo cual quiero agradecerles, que me den esta oportunidad, pero repito, no simular, no llenar auditorios con personas que ya sabemos que están con nosotros, y no importa que sean pocos, que nos ayuden a replicar nuestros conocimientos y nuestras propuestas con otros y otras universitarios.