Francisco Ledesma
Toluca, Edomex; 11 de septiembre de 2026.- La elección federal de 2027 tendrá un ingrediente que la distingue de todas las intermedias celebradas en las últimas tres décadas: será la primera elección intermedia de un gobierno estatal emanado de Morena.
Desde 1994, el comportamiento electoral de los mexicanos ha mostrado una constante: el partido del Presidente ha tenido dificultades para conservar en la elección intermedia el mismo número de distritos de mayoría relativa que obtuvo en los comicios presidenciales.
El fenómeno no ha sido uniforme ni necesariamente ha significado una derrota del gobierno en turno, pero sí ha operado como un mecanismo de redistribución del poder en la Cámara de Diputados.
El antecedente más contundente ocurrió en 1997, cuando el PRI pasó de controlar los 300 distritos de mayoría relativa en 1994 a ganar 165 tres años después. El PAN obtuvo 64 y el PRD 70. El PRI mantuvo la primera posición nacional, pero perdió la mayoría absoluta de la Cámara y, por primera vez, el partido presidencial dejó de tener el control de San Lázaro.
La importancia de 1997 radica en que el electorado no sustituyó al PRI por una sola fuerza opositora. Ese patrón sería fundamental para entender las elecciones intermedias posteriores.
La alternancia presidencial de 2000 no significó una mayoría absoluta para Vicente Fox. El PAN, dentro de la Alianza por el Cambio con el PVEM, ganó 141 distritos de mayoría relativa. Para 2003, el PAN obtuvo 80, mientras el PRI alcanzó 164.
El fenómeno fue todavía más pronunciado con Felipe Calderón. En 2006, el PAN obtuvo 137 distritos de mayoría relativa. En 2009 cayó a 70, mientras el PRI llegó a 184. La diferencia fue de 67 distritos para el partido presidencial.
El comportamiento de 2015 fue diferente. El PRI obtuvo 165 distritos en 2012 y 155 en 2015: una pérdida de solamente 10. El partido presidencial conservó, además, la primera posición territorial, mientras el PAN consiguió 55 distritos, el PRD 28 y Morena apareció por primera vez con 14 triunfos de mayoría relativa.
En 2018 Morena obtuvo formalmente 106 distritos de mayoría relativa, mientras sus aliados PT y PES consiguieron 58 y 56, respectivamente. En conjunto, Juntos Haremos Historia obtuvo 212 distritos. En 2021, Morena pasó a 121 distritos; sin embargo, el bloque oficialista perdió terreno respecto de 2018.
| Ciclo presidencial | Partido presidencial | Curules iniciales | Curules intermedias | Pérdida | % de reducción del partido presidencial |
| Ernesto Zedillo | PRI | 300 | 239 | 61 | 20.3% |
| Vicente Fox | PAN | 207 | 149 | 58 | 28.0% |
| Felipe Calderón | PAN | 206 | 143 | 63 | 30.6% |
| Enrique Peña Nieto | PRI | 213 | 203 | 10 | 4.7% |
| Andrés Manuel López Obrador | Morena | 247 | 198 | 49 | 19.8% |
| Claudia Sheinbaum | Morena | 257 |
El Estado de México: el voto de ajuste adquiere una dimensión territorial
Si el comportamiento nacional ofrece una primera pista, el Estado de México constituye un laboratorio mucho más preciso.
La entidad es actualmente la de mayor número de distritos federales del país, con 40, y su configuración territorial permite identificar con claridad los movimientos del voto entre el Valle de México, el Valle de Toluca, el norte, el oriente y el sur.
El Estado de México reprodujo el fenómeno nacional de 1997 con una intensidad considerable. El PRI pasó de controlar prácticamente todo el territorio federal a quedarse con 16 distritos. El PRD avanzó con fuerza en el oriente, mientras el PAN conservó espacios importantes en el poniente metropolitano.
En 2000 el PAN ganó 19 de los 36 distritos federales mexiquenses. Para 2003 descendió a 14 y el PRI-PVEM avanzó hasta 21.
Pero el vuelco más pronunciado llegó en 2009. El PRI-PVEM ganó 39 de los 40 distritos federales del Estado de México, mientras el PAN solamente obtuvo uno. El resultado convirtió a la entidad en uno de los principales bastiones territoriales del priismo nacional.
El dato resulta relevante porque muestra que una elección intermedia puede producir no solamente una pérdida de curules para el partido presidencial, sino una reconfiguración completa del mapa político de una entidad.
En 2012 el PRI-PVEM había obtenido 32 de los 40 distritos federales. En 2015 conservó 31.
El cambio fue mínimo frente a lo ocurrido en otras entidades y otros ciclos presidenciales. El priismo mexiquense logró contener el desgaste nacional del gobierno de Peña Nieto y mantuvo el control territorial de la mayoría de los distritos. En esa elección Morena consiguió apenas un distrito federal en la entidad.
La elección presidencial de 2018 transformó radicalmente el mapa mexiquense.
Morena y sus aliados obtuvieron 37 de los 41 distritos federales que entonces tenía la entidad. El PRI, PAN y PRD quedaron reducidos a posiciones testimoniales.
El resultado fue especialmente significativo porque Morena no se limitó a conquistar el oriente tradicionalmente favorable a la izquierda. También penetró en territorios que durante décadas habían sido dominados por el PRI y el PAN.
Tres años después apareció el primer ajuste. Morena y sus aliados descendieron de 37 a 24 distritos. La oposición PAN-PRI-PRD alcanzó 17.
El movimiento fue particularmente visible en el poniente del Valle de México, donde partidos opositores recuperaron distritos en municipios metropolitanos. La elección mostró que el voto de Morena no era inmune a los movimientos territoriales que históricamente han caracterizado al Estado de México.
La elección de 2024 modificó nuevamente el escenario. El Estado de México perdió un distrito federal por la nueva distritación y pasó de 41 a 40.
Morena y sus aliados obtuvieron 39 de los 40 distritos federales, mientras la oposición solamente ganó uno, correspondiente a Naucalpan. La coalición oficialista alcanzó 56.3% de la votación estatal para diputaciones federales y dominó 97% de los distritos.
2027: una elección intermedia distinta a todas las anteriores
La primera elección intermedia de un gobierno morenista tendrá una característica que no tuvieron las administraciones de Fox, Calderón, Peña Nieto o López Obrador:
Morena llegará a la elección con una Presidencia encabezada por Claudia Sheinbaum y con una mayoría legislativa construida desde la elección presidencial de 2024.
En la Cámara de Diputados, Morena obtuvo 161 triunfos de mayoría relativa en 2024. PT consiguió 38 y PVEM 57. En conjunto, el bloque oficialista obtuvo 256 de los 300 distritos de mayoría relativa.
Esto significa que el punto de partida de 2027 es considerablemente más alto que el que tuvo Morena en 2021.
| Ciclo presidencial | Partido presidencial | Curules iniciales Edomex | Curules intermedias Edomex | Pérdida | Análisis |
| Ernesto Zedillo | PRI | 36 | 16 | 20 | El PRD avanza con fuerza en el oriente y zonas populares; el PAN conserva/reconquista espacios urbanos del poniente. |
| Vicente Fox | PAN | 19 | 14 | 5 | El PAN conserva buena parte del corredor poniente. El PRI comienza a recuperar terreno territorial. |
| Felipe Calderón | PAN | 12 | 1 PAN* | 11 | El PRI prácticamente recupera todo el estado y se convierte en fuerza dominante en la elección federal. |
| Enrique Peña Nieto | PRI | 32 | 31 | 1 | El priismo conserva el control territorial. El desgaste presidencial es reducido en términos de distritos. Morena aparece por primera vez con presencia territorial federal. |
| Andrés Manuel López Obrador | Morena | 37 | 24 | 13 | Morena pierde 13 distritos frente a 2018. La oposición recupera principalmente el poniente y corredores urbanos. |
| Claudia Sheinbaum | Morena | 39 | Morena y aliados parten de una posición dominante, pero la oposición necesita recuperar corredores completos, no sólo distritos aislados. |
