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¡Esta tristeza mía!

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Por Juan Carlos Cartagena Abaurre

La fiesta acabó pronto. Al gol temprano de Furch, le siguió la lesión de Barrientos. Después el mudo estadio, con más silencios que suspiros, se fusionó con un crucigrama que parecía no tener respuestas. Toluca se fue ahogando entre desesperación, y el humo confundido con el cielo, donde dicen que viven los Santos. Al Toluca no le faltó talento, le sobró desesperación, no sobró balón, le faltó idea… el título tendrá que esperar.

El 11 inicial
Repitió cuadro, su mejor 11, sin embargo el equipo se desdibujó con la lesión de Barrientos. Canelo no fue factor, Reyna participativo y nada más. El cambio de Hauche por García era un riesgo necesario. Pensé que López sería más explotado en este juego.

Los goles
La tristeza venía con el boleto, ese que algunos pagaron en altos costos, tenía un gol visitante endosado. Era la primera vez que Furch estaba en el balcón del área y desde ahí cantó la serenata del gol, que ya hacía presagiar un funesto final.

El empate llegó tarde, pero con tiempo. Hauche cerró con precisión una bola que puso Rubens y cruzó a segundo palo de Orozco.

La clave
El gol temprano condicionó el partido, mentalmente Toluca se debió exigir más, y Santos menos.
Seamos claros Robert Dante Siboldi ganó la partida a Cristante. El uruguayo tenía plan B y C, no dudo que hasta plan D; Dante mostró variantes, contuvo a Toluca y jugó la final con el libro de Baldor en la mano, Dante venía del cielo, conquistó el infierno y encontró su paraíso. Por su parte Hernán planteó lo mismo de siempre, y era obvio, no tenía porque modificar lo que le había dado resultado, pero tras la salida de Barrientos ya no tuvo plan B.
Uribe por arriba tuvo dos huesos duros de roer.

Conclusión
“Esta tristeza mía, este dolor tan grande”, dice una canción de Javier Solís. Hoy esas palabras calaron muy profundamente. El gol de Furch fue una daga que fue desangrando gota a gota, minuto a minuto. El cielo dejó caer lágrimas cuando presintió que a los Diablos no les alcanzaría. Fue triste ver a tanta afición desangrarse en vida, y aún tener fe en algo que era posible y nunca llegó.
Toluca con un bajo presupuesto fue capaz de ilusionar y reconquistar corazones. No se puede decir que un grande sin título debe sentirse sin culpa, por el contrario, debe haber frustración y el reconocimiento de un fracaso, pero la temporada fue muy buena, digna, quizá extraña. Un grande se debe exigir y sé que no se van a conformar. Pronto llegará… pronto llegará.
Dicen que hay ocasiones que la cosas no llegan porque aún no son para ti, debes esperar, madurar y dar tiempo. Hasta cuando se trata del Diablo… Dios sabe cuando es el tiempo Perfecto… y hoy hay que seguir apoyando.
Pensé que ganaban, sentí mucho la derrota, por toda esa afición que aquí me ha brindado un cachito de su corazón.
Mi partido 23 no fue lo que esperaba, pero me llevo el bello recuerdo de sus cantos y de sus lágrimas, con el deseo de un día escribirles la nota del Diablo Campeón
PD: seguiremos con información del Mundial, andaré unos días en Rusia y espero contar con uds en nuestros programas.

Gracias por leerme y jugar o llorar conmigo.

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