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Como “Patrón”

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Por Juan Carlos Cartagena Abaurre

Cuando el fútbol, las llegadas, el volumen son aceptables pero parece no alcanzar, se recurre a los “huevos” y eso puso el equipo en un partido de liguilla que demostró que el ADN del diablo sigue en la sangre. Como Patrón, dice mi título, por la visita de un campeón diablo que es Alberto Del Río y también porque al último, sí hasta el último minuto el rojo no dejó de luchar.

El 11 inicial

Que curioso, sólo modificó a Canelo por Esquivel y fue Carlos el que con su ingreso puso el pequeño extra que le faltaba al equipo.

La Clave

Hacer un partido intenso, de principio a fin. Muchos pensarán que el primer tiempo fue gris, pero el rival cuenta, Toluca tuvo posesión y poca claridad en la primera mitad, a causa de un Morelia bien ordenado que sabía a lo que jugaba y quiso hacer una calca del partido de fase regular; por poco le sale. Otra clave fue el ingreso de Esquivel, pese que a dudé en que saliera Salinas, también estaba claro que Morelia ya no llegaba y por ahí llegó otra opción que se volvió importante.

Ojo ahí

Como les dije en otra ocasión, el equipo ya está dentro y se debe apoyar en una misma dirección, olvidándose de malos momentos. Me da gusto que Uribe y Barrientos hayan tenido que ver con el triunfo y que la afición haya salido contenta y con mucha adrenalina para la vuelta que no será fácil.

El mejor

Sambu se echó otra vez al equipo, también falló y se enojó, pero quien no vive así la liguilla no merece jugarla y el 14 nunca se cansó de poner pases. El penal me quedó de frente y en efecto da en el brazo de Salinas, lo que Rodrigo reclama es su intención, pero en el reglamento ya se borró esa palabra y queda a criterio arbitral.

Conclusión

Fue Morelia el partido que desató muchas críticas (incluida la mía) y hoy con mucho agrado veo y ratificó que el fútbol siempre te da revanchas. Toluca tuvo un premio justo a su esfuerzo y Morelia un justo castigo a su planteamiento tan precavido. Aún con ello, la eliminatoria no está definida. Esta es la fiesta grande, la que te hace llorar de emoción o tristeza, la que en dos minutos juega con tus sentimientos, la que te inyecta adrenalina hasta perder el control, la fiesta que sin el diablo, simplemente no es fiesta. No ha ganado nada, no hay que perder el horizonte porque a Toluca a veces le hace daño llevar ventaja, peor es mejor llevarla que no tenerla.

Gracias por leerme y jugar conmigo.

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